Sábado 13 de agosto de 2022

Niños cristianos y musulmanes rezarán juntos por la paz en Siria

  • 29 de septiembre, 2016
  • Alepo (Siria) (AICA)
Cientos de niños de Alepo, Siria, cristianos y musulmanes, se encontrarán el 6 de octubre para rezar por la paz en esta ciudad y en todo el país, y así se detenga la espiral de crueldad y muerte que aumentó en los últimos días. Monseñor Boutros Marayati, arzobispo armenio católico de Alepo, informó a la agencia vaticana Fides que la iniciativa nació de los frailes franciscanos e implica en primer lugar a los alumnos de las escuelas.
Doná a AICA.org
Cientos de niños de Alepo, Siria, cristianos y musulmanes, se encontrarán el 6 de octubre para rezar por la paz en esta ciudad y en todo el país, y así se detenga la espiral de crueldad y muerte que aumentó en los últimos días. Monseñor Boutros Marayati, arzobispo armenio católico de Alepo, informó a la agencia vaticana Fides que la iniciativa nació de los frailes franciscanos e implica en primer lugar a los alumnos de las escuelas.

Además, indicó, se exhortará a las potencias a poner fin a las matanzas que con particular crueldad cobran las vidas de los niños, que en todas las guerras son los más vulnerables.

"Pero sobre todo rezarán. Rezarán por todos sus coetáneos. Y confiamos en el hecho de que la oración de los niños es más fuerte que la nuestra", añadió monseñor Marayati.

Fides señaló que los bombardeos y matanzas, especialmente en Alepo, muestran el naufragio de la frágil y parcial tregua que había sido declarada hace unas semanas.

Las fuerzas del gobierno sirio, apoyadas por Rusia, bombardean la zona oriental de la ciudad que es controlada por grupos rebeldes, entre los cuales también hay yihadistas.

Abd Arrahman, representante de la Asociación Médica Siria, denunció que "en Alepo el objetivo claro es destruir todo el sistema sanitario. Los hospitales y todas los lugares asociados a éstos se han convertido en los lugares más peligrosos de Siria". Indicó, que solo hay unos 30 médicos en el este de la ciudad, donde viven 250.000 personas, entre ellos 85.000 menores.

El arzobispo dijo a Fides que "muchas familias de civiles dejaron esta zona" para buscar refugio en la parte controlada por el gobierno.+