En vísperas de la Pascua, según el calendario juliano, el arzobispo mayor de los greco-católicos ucranianos habló sobre el poder de la fe y de lo que la guerra en Ucrania le está haciendo a la gente.
Los conflictos armados siguen sembrando muerte, en marcado contraste con el mensaje de Pascua, según lamentó el pontífice.
El obispado de Neuquén, junto al Centro Hebraico, la Iglesia Evangélica Metodista y la Iglesia Centro Cristiano Esperanza de la capital provincial mantuvieron un encuentro interreligioso.
Los líderes de la iglesia en Jerusalén expresaron su enojo por la decisión de la policía local de limitar el número de fieles durante esas ceremonias.