El observador permanente ante la ONU en Ginebra, destacó la persecución que enfrentan los cristianos en el mundo y enfatizó que las naciones deben garantizar la libertad religiosa.
El Observador Permanente de la Santa Sede ante la OEA se dirigió al Consejo Permanente y reflexionó sobre la democracia, los derechos humanos, la seguridad y el desarrollo.
Los Estados deben ayudar a los ciudadanos a alcanzar este objetivo, afirmó el arzobispo Gabriele Caccia, Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas.
El Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas destacó la importancia de la cooperación internacional y abordó el sufrimiento de las víctimas.