El Observador Permanente de la Santa Sede ante la OEA se dirigió al Consejo Permanente y reflexionó sobre la democracia, los derechos humanos, la seguridad y el desarrollo.
Los Estados deben ayudar a los ciudadanos a alcanzar este objetivo, afirmó el arzobispo Gabriele Caccia, Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas.
El Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas destacó la importancia de la cooperación internacional y abordó el sufrimiento de las víctimas.
Ante el Consejo de Derechos Humanos, el observador permanente de la Santa Sede, subrayó la necesidad de proteger a los mayores, que serán casi 3.000 millones en 2050.