"Entregó su vida al servicio de Dios", destacó el pontífice recordando al arzobispo emérito de Toledo, que falleció el 5 de enero a los 96 años tras una larga enfermedad.
Fue arzobispo de Toledo entre 1995 y 2002, falleció esta mañana en Madrid. Las exequias del cardenal serán el 7 de enero en la catedral primada.
El purpurado falleció este domingo en Santiago. Fue obispo de Rancagua, Valparaíso y ocupó diversos cargos en la Santa Sede, donde incluso en su momento, anunció la elección del papa Benedicto XVI.
Fue una figura importante para la Iglesia del país y un faro en el proceso de reconciliación de Mozambique.