Miércoles 12 de mayo de 2021

Camerún: Muere el cardenal Christian Tumi, arzobispo emérito de Douala

  • 3 de abril, 2021
  • Yaundé (Camerún) (AICA)
Luchó, hasta su último aliento, por la resolución de la crisis anglófona, falleció el 3 de abril a los 91 años, según confirmó hoy el arzobispo de Douala, monseñor Samuel Kleda.
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El cardenal Christian Tumi, arzobispo emérito de Douala y apóstol de la resolución de la crisis que sacude el noroeste y suroeste de Camerún, falleció este sábado santo, 3 de abril a los 91 años

“Tengo el profundo dolor de anunciar la muerte de su eminencia Christian Tumi, ocurrida el 3 de abril de 2021”, anunció monseñor Samuel Kleda, arzobispo de Douala, en un comunicado difundido por Radio Veritas, de la arquidiócesis.

En los últimos años, se distinguió especialmente por sus incansables intentos de mediación entre los secesionistas anglófonos y el gobierno de Yaundé.

“Falleció en su residencia, adonde fue devuelto ayer a petición suya tras haber estado internado en una clínica. Se encontraba mal”, dijo a la prensa el padre Bakaba, responsable del periódico católico “El esfuerzo camerunés”.

Incansable partidario de un gran diálogo nacional para poner fin a la mortífera crisis separatista en su región natal anglófona del oeste de Camerún, permaneció hasta su muerte muy implicado en la solución de esta crisis.

Francisco: El cardenal Tumim dejó una huella inolvidable en la Iglesia
"El cardenal Christian Tumi dejó una huella inolvidable en la Iglesia y en la vida social y política de Camerún”, se lee en el mensaje de condolencias enviado por el papa Francisco enviado a al arzobispo de Douala, monseñor Samuel KIeda.

El Santo Padre enfatizó que el cardenal siempre se comprometió con valentía en la defensa de la democracia y la promoción de los derechos humanos, y estaba dispuesto a servir por la paz y la reconciliación incluso en la vejez.

“En su mensaje, el Santo Padre expresa sus condolencias y se une en la oración con el Colegio Cardenalicio, la familia y los amigos del fallecido cardenal, así como con todos los afectados por este duelo”.

Asimismo, Francisco señala que, Christian Tumi fue creado cardenal por San Juan Pablo II en 1988, fue un fiel colaborador de los Papas, asumiendo diversos cargos en la Curia Romana. Por ello, el Papa pide que, “el Señor acoja a su Siervo en su paz y alegría”. Como muestra de consuelo, en este tiempo de Pascua, el pontífice imparte su bendición apostólica, a la familia y a los amigos del difunto Cardenal, especialmente a los que estuvieron con él en los últimos años, y a todos los que participarán, en la esperanza de la resurrección, en la celebración del funeral.

El cardenal Tumi
Nació el 15 de octubre de 1930 en Kikaikelaki, en la entonces parroquia de Kumbo, hoy una diócesis. Como obispo y luego como cardenal, siempre estuvo a la vanguardia de las dificultades del territorio situado en el extremo norte del Camerún, en la frontera con el Chad, casi olvidado por las autoridades centrales, y de la pobreza, a la que se añaden profundas divisiones étnicas en esta zona.

Secuestrado brevemente el 5 y 6 de noviembre de 2020 por rebeldes separatistas, era acusado regularmente por los separatistas de estar demasiado cerca del gobierno, y por el gobierno de estar demasiado cerca de los separatistas.

Apóstol de la paz, el cardenal Tumi salió de su retiro en 2016 para comprometerse en la solución de la crisis. Propuso en 2018, con dignatarios protestantes y musulmanes, la celebración de un diálogo nacional. Pero el gobierno y los separatistas se opusieron.

Un año después, durante el gran diálogo nacional organizado por el gobierno camerunés, se mostró particularmente comprometido, llamando a todas las partes e instando a los separatistas a “deponer las armas”.

En las regiones del noroeste y suroeste, los grupos armados y las fuerzas de seguridad enviadas por Yaundé libran desde finales de 2016 una guerra sangrienta y ONG internacionales acusan regularmente a ambos bandos de crímenes cometidos contra civiles.

Este conflicto provocó ya más de 3.500 muertos y obligó a más de 700.000 personas a abandonar sus hogares.+