En la parroquia Inmaculada Concepción de Devoto, el arzobispo de Buenos Aires presidió la misa en memoria del beato Eduardo Pironio y recordó su testimonio de fe y compromiso con la Iglesia.
El arzobispo de Buenos Aires invitó a redescubrir el valor de la oración perseverante y del acompañamiento mutuo, recordando especialmente a las madres como ejemplo de fe y esperanza.
Con motivo del Día de la Madre, el arzobispo de Córdoba destacó el amor, la ternura y la sabiduría de las mamás, a quienes definió como modelos de atención, concreción y esperanza cristiana.
En el Día de la Madre, el arzobispo de Mendoza animó a valorar la oración de intercesión como signo de amor y comunión, recordando el ejemplo de las madres y el pedido del papa Francisco.