Monseñor Gabriel Mestre y la comunidad marplatense agradecen el servicio desempeñado en la diócesis y rezaran por él y su nuevo oficio pastoral el próximo Domingo de la Misericordia.
En este quinto domingo de Cuaresma, monseñor Mestre comentó el Evangelio de la mujer adultera, e invitó a abandonar los errores pasados en la misericordia de Dios.
El obispo de Mar del Plata comentó la actitud de recapacitación del hijo menor, la mentalidad mercantilista del hijo mayor, y la ternura entrañable que experimenta el padre.
Con la presencia de más de 400 sinodales, la diócesis de Mar del Plata tuvo su primera jornada de trabajo del Sínodo Diocesano.