Jueves 23 de septiembre de 2021

Mons. Lozano: "Dios y el teléfono descompuesto"

  • 30 de mayo, 2021
  • Buenos Aires (AICA)
El arzobispo de San Juan reconoció que se puede caer en esta experiencia por una predicación deficiente, por lo que recordó que "Dios es comunión del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo".
Doná a AICA.org

El arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Eduardo Lozano, reconoció que cuando se habla de Dios se puede caer en la experiencia del “teléfono descompuesto”, dado que por comodidad o torpeza se pueden escuchar “afirmaciones equivocadas respecto del Dios en quien creemos”.

El prelado citó una serie de ejemplos de expresiones que él escuchó, y que no coinciden con el Dios del cual habla Jesús:

  • Un Dios castigador, que parece estar más atento al fracaso y el tropiezo de cada persona, propenso a la maldición más que a la bendición. 
  • Un Dios iracundo y que se enoja por nada. El mal, la enfermedad, son mirados como castigos de Dios.
  • Un Dios que se lleva la gente. Muchos ante la muerte dicen “se lo llevó Dios”.
  • Un Dios indiferente, tanto que se puede venir el mundo abajo que Él sigue como si nada en el cielo. Un Dios siestero. 
  • Un Dios inaccesible o muy ocupado, que nunca tiene tiempo para recibir a sus hijos.
  • Un Dios abandónico, que crea todo el Universo y se desentiende de su destino, nos da la vida y después no nos cuida.
  • Un Dios que es “pura energía” sin ser capaz de relación interpersonal. Como si cuanto mucho la fe o la oración consistiera en ponerse delante de Él como de cara al sol. En silencio, ¿hablar para qué? 
  • Un Dios que es juez arbitrario y ya dictó sentencia. Ya decidió quién se salva y quién no.
  • Un Dios etéreo, mudo, sin revelación, sin Palabra, sin comunidad, sin sacramentos.

“Estas expresiones ajenas a la fe cristiana no surgen de un día para otro. Pienso que muchas veces hemos enseñado mal la doctrina cristiana y nos hemos dormido ante una catequesis deficiente, sin apertura a la trascendencia, sin experiencia de encuentro con Cristo Vivo”, reconoció. 

Monseñor Lozano consideró que estos errores son producto de “una predicación deficiente que se va ‘adornando’ con la imaginación” o porque son “copia de corrientes filosóficas o espirituales de otras tradiciones religiosas sin el debido discernimiento de qué es lo que se puede asumir como riqueza y qué nos desvía de la fe en Dios Amor”.

“Dios es comunión del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Es comunión de vida y amor, y nos llama a ser de su familia, de su pueblo fiel”, subrayó al recordar la solemnidad de la Santísima Trinidad.+

» Texto completo de la reflexión