Domingo 17 de octubre de 2021

La diversidad es una riqueza, nunca un motivo de exclusión, dijo el Papa

  • 2 de octubre, 2021
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Francisco recibió este sábado a la asociación francesa "Foi et Lumière", que desde hace 50 años acompaña a la personas con discapacidades mentales.
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El papa Francisco recibió este sábado a la asociación francesa "Foi et Lumière" (Fe y Luz), fundada en los años 70 para acoger y acompañar a las personas con discapacidades mentales. 

“La diversidad es una riqueza", les recordó el Pontífice y los alentó en su misión de acompañar y animar a las familias que viven el nacimiento de un hijo con discapacidad, para que no se cierren en la desesperación. 

Con motivo del 50 aniversario de la fundación, Francisco repasó en su discurso este largo tramo de camino, que comenzó con una peregrinación a Lourdes en la Pascua de 1971, y que en medio siglo demostró estar "lleno de frutos".

"El Espíritu Santo sugirió el nacimiento de algo que nadie había previsto, a saber, sus comunidades, en las que celebran la alegría, la reconciliación y la comunión mutua. De este modo, la luz y la fuerza del Señor resucitado dieron esperanza a tantas personas que se sentían excluidas y rechazadas, a veces incluso en la Iglesia". 

“Toda persona, incluso y especialmente la más pequeña y frágil, es amada por Dios y tiene un lugar en la Iglesia y en el mundo”. Y, sin embargo, señala el Papa, en la Iglesia y en el mundo aún hoy "hay muchos que en su pequeñez y fragilidad son olvidados y excluidos". 

A menudo, dijo, "las personas más frágiles son descartadas en esta cultura del descarte, son consideradas inútiles", por lo que "la profecía de Foi et Lumiere "es aún más importante hoy en día, para combatir la cultura del descarte y recordar a todos que la diversidad es una riqueza y nunca debe convertirse en un motivo de exclusión y discriminación".

Un signo para las familias
Por ello, el papa Francisco exhorta a continuar con la "presencia acogedora" que caracteriza a Fe y Luz: "Que sus comunidades sean siempre lugares de encuentro, de promoción humana y de fiesta para todos los que todavía se sienten marginados y abandonados".

“Para las familias que viven el nacimiento de un hijo con discapacidad, que sean un signo de esperanza, para que nadie se encierre en sí mismo, en la tristeza y la desesperación”.

Por último, el Papa se detuvo en el "logo", una barca en el mar embravecido, mientras el sol sale de las nubes después de la tormenta.

“Durante esta pandemia -dijo Francisco-, recordé varias veces, pensando en el episodio evangélico de los discípulos en la tormenta, que todos estamos en la misma barca; y por eso los confirmo en este compromiso vuestro: ser, en las tormentas que viven las personas y las familias, una pequeña barca en la que todos puedan encontrar un lugar, con la certeza de que en esa misma barca está el Señor Jesús".

“Que el sol de la fe y la esperanza, que sale de las nubes de nuestros miedos e inseguridades, te acompañe siempre en el viaje que aún te espera”+