El Papa animó a los Misioneros Oblatos de María Inmaculada y a las Hermanas de Nuestra Señora de los Apóstoles a continuar su misión en las regiones difíciles del mundo y entre los más necesitados.
El obispo de Cruz del Eje ordenó a los religiosos Marcelo Olmedo, Santiago Houssay y Samuel Casarin en Villa Cura Brochero. Los animó a ser constructores de unidad, siguiendo el ejemplo del santo.
León XIV alentó a cuatro institutos religiosos reunidos en Roma a permanecer fieles a su carisma y atentos a las necesidades de su tiempo.
El Papa recibió a los participantes de los capítulos generales de varios institutos religiosos en Castel Gandolfo