Viernes 23 de abril de 2021

Mons. Esteban Laxague llamó a "tender la mano a los pobres"

  • 23 de noviembre, 2017
  • Goya (Corrientes) (AICA)
El obispo de Viedma, monseñor Esteban María Laxague SDB, acompañó a los participantes del IX Encuentro Nacional de Comunidades Eclesiales de Base que se realizó en Goya. En la misa de cierre, el prelado recordó el llamado "a tender la mano a los pobres, a encontrarlos, a mirarlos a los ojos, a abrazarlos, para hacerles sentir el calor del amor que rompe el círculo de soledad".
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Monseñor Esteban María Laxague SDB, obispo de Viedma, acompañó a los participantes del IX Encuentro Nacional de Comunidades Eclesiales de Base que se realizó en Goya, en su carácter de asesor delegado por la Conferencia Episcopal Argentina.

La misa de cierre del encuentro fue el domingo 19 de noviembre, en coincidencia con la Jornada Mundial de los Pobres convocada por el papa Francisco.

En su homilía, monseñor Laxague manifestó "mucha alegría, esperanza y compromiso" al concluir el encuentro. "Una vez más, hemos vivido la fuerza de esa Iglesia que se deja convertir y liberar por Jesús", reconoció.

"En estos días hemos puesto nuestros ojos en Jesús y hemos descubierto tantas cosas lindas de nuestra fe y de nuestro caminar cristiano" destacó el prelado, y manifestó el deseo de volver a las diócesis "queriendo vivir esa comunión eclesial, que se vuelve entrega y servicio a los demás, especialmente a los más pobres".

El obispo puso de relieve que este encuentro coincidió con la primera Jornada Mundial de los Pobres, y "es hermoso pensar así la Iglesia, porque así lo pensó Jesús, sacramento y signo de su amor misericordioso para todos, pero en especial para los más pobres".

Monseñor Laxague señaló que "justamente las Comunidades Eclesiales de Base buscan ser esa presencia de Iglesia pobre, con y para los pobres", y reiteró el llamado "a tender la mano a los pobres, a encontrarlos, a mirarlos a los ojos, a abrazarlos, para hacerles sentir el calor del amor que rompe el círculo de soledad".

"Su mano extendida hacia nosotros es también una llamada a salir de nuestras certezas y comodidades, y a reconocer el valor que tiene la pobreza en sí misma" añadió, haciendo referencia al mensaje del papa Francisco para esta celebración.

"Benditas las manos que se abren sin pedir nada a cambio, sin «peros» ni «condiciones»: son manos que hacen descender sobre los hermanos la bendición de Dios", subrayó del mensaje del Papa.

Finalmente, el obispo de Viedma agradeció a monseñor Adolfo Canecín, obispo de Goya: "Nos vamos contentos, muy agradecidos a la diócesis de Goya y a su obispo, por todo lo que nos brindó. Sentimos el cariño y la fuerza de la virgencita de Itatí, que nos cobijó en estos días. Ella nos acompaña siempre en el viaje y en nuestro peregrinar de cada día", concluyó.+