Jueves 1 de diciembre de 2022

Puertas abiertas para ucranianos que huyen de la guerra

  • 3 de mayo, 2022
  • Cracovia (Polonia) (AICA)
Los combonianos polacos decidieron asilar a los que huyen de Ucrania, para quienes abrieron sus 2 casas en Cracovia y Varsovia".
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“Las comunidades misioneras combonianas en Polonia se comprometieron desde el principio a dar hospitalidad a los refugiados que huyen de Ucrania. Hasta la fecha, unos tres millones de refugiados cruzaron la frontera hacia nuestro país. Como misioneros, no podíamos permanecer indiferentes ante esta situación y por eso, desde el principio del conflicto, decidimos abrir nuestras dos casas en Cracovia y en Varsovia”.

Así lo afirmó el padre Tomasz Marek, delegado comboniano en Polonia, en una entrevista concedida a la Agencia Fides, hablando del recibimiento que organizaron los herederos espirituales de San Daniel Comboni para responder de la manera más adecuada a la crisis humanitaria que afecta a la población ucraniana.

El padre Tomasz manifestó que el número de refugiados cambia cada día porque mientras unos llegan, otros se van a Europa Occidental; mientras que otros están en nuestras casas desde el principio del conflicto. Ahora mismo hay unas 30 personas. Son mujeres y niños, la más pequeña sólo tiene un año y la mayor tiene 82 años”.

“Desde su llegada –continuó- la rutina de nuestro día cambió y cada día es diferente. Les damos comida y refugio. Sin embargo, a menudo necesitan otro tipo de asistencia, como la legalización de documentos, ayuda para encontrar un trabajo o un hogar independiente”.

“Algunos de ellos -explicó el misionero- creen que la guerra terminará pronto y por eso ni siquiera pretenden regularizar su estadía, están tristes, a veces incluso desesperados. También están los que no tienen ningún lugar al que volver porque su hogar ya no existe. Muchos buscan contactos con sus compatriotas, que ya trabajaban en Polonia antes de la guerra”.

El religioso señaló: “La situación de los niños pequeños es especialmente delicada. Algunos tienen enfermedades víricas a causa del viaje, el cambio de alimentación y de hábitos, y quizás también por la falta de vacunas, como dicen algunos médicos. Intentamos ayudar a las madres de estos niños organizando clínicas médicas improvisadas”.

En el asilo y ayuda a los refugiados, los combonianos colaboran sobre todo con la Cáritas local, pero "el gobierno -informa el P. Marek- también está lanzando un programa permanente de asistencia a los refugiados para ayudarles a integrarse en la sociedad polaca. También contamos con la ayuda de muchas personas de buena voluntad que, dada la situación, nos apoyan comprando alimentos y productos de higiene personal”.

Y para concluir el padre Tomasz afirmó: “Somos conscientes de que es nuestro carisma comboniano el que podemos poner en práctica aquí y ahora, cumpliendo el deseo de San Daniel Comboni, que vivió para los más necesitados, que son ahora los que huyen del infierno de la guerra. Pedimos a todos rezar por el fin de la guerra y por la paz en Ucrania”.+