Miércoles 17 de julio de 2024

Mensaje del Papa a los peregrinos franceses reunidos en Lourdes

  • 17 de agosto, 2023
  • Lourdes (Francia) (AICA)
En el 150° aniversario del inicio de la peregrinación nacional a Lourdes, celebrada este año del 11 al 16 de agosto, el Papa animó a "redescubrir la ternura hacia María a través de la devoción".
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El Papa Francisco envió un saludo a los 20.000 fieles de Francia y de todo el mundo que se reunieron en Lourdes, el 15 de agosto de 2023, con motivo de la peregrinación nacional francesa número 150, en el contexto de la solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María. "¡Dirijámonos resueltamente a la Santísima Madre, ya que ella es nuestra Madre y nosotros somos sus hijos!", exhortó el pontífice en su mensaje.

“Me uno a ustedes en su ferviente oración de súplica y agradecimiento a nuestra amada Madre, especialmente en esta fiesta del 15 de agosto”.

El Papa expresó su alegría de ver a los fieles mantener esta larga tradición de culto y devoción, señalando que muchos de los fieles, tanto en Lourdes como en las catedrales y parroquias de Francia, "rezan a la Virgen con la mayor confianza filial, una confianza que nunca decepciona."

Redescubrir la ternura hacia María a través de la devoción
El Santo Padre animó a los pastores a “alimentar y fortalecer constantemente el amor y la ternura que los fieles sienten hacia su amada Patrona, en particular mediante el uso o el redescubrimiento de actos populares de devoción”.

Por ejemplo, elogió las "hermosas procesiones del 15 de agosto, tradición en su país desde hace casi cuatrocientos años".

“Más que nunca, el mundo, y en particular Francia, que le ha sido solemnemente consagrada a Ella, consagración que no puede ser abolida, necesita la protección de María frente a las dificultades, preocupaciones y desafíos del presente”, dijo.

Volviendo a María por la ansiada paz
El Papa rezó también para que María, Reina de la Paz, interceda ante su Hijo para que “la ansiada paz se establezca allí donde se oiga el ruido de las armas”.

La llamó a "despertar" en el corazón de todos "sentimientos genuinos de amor fraterno, para que las sociedades crezcan armónicamente en el respeto al prójimo, salvaguardando su dignidad y sus derechos, y para que nadie quede en el camino".

El Santo Padre también rezó para que la Madre de Jesús proteja a las familias "de manera especial". Recordó específicamente a "los padres de familia, que soportan la carga diaria de una gran responsabilidad", y a los jóvenes, "tan ricos en potencial, pero a menudo demasiado preocupados por su futuro, o lamentablemente ya obstaculizados por muchas limitaciones".

Luego, Francisco dirigió sus pensamientos a los ancianos, de quienes dijo que son "ricos en su experiencia y sabiduría", pero que están, "demasiado a menudo, abandonados y descuidados". 

En ese contexto, el Papa pidió a la Virgen María que consuele a todos los que sufren, están enfermos, solos, marginados o exiliados.

De manera especial, el pontífice ofreció su cercanía a todos los enfermos y discapacitados presentes, recordando el gran número de personas que viajan a Lourdes para buscar el consuelo de María. Dijo que ellos, junto con quienes los acompañan, “dan al mundo un elocuente testimonio de fe y caridad”.

El Papa Francisco concluyó instando a los peregrinos a dejar que su fe produzca en ellos una "esperanza inquebrantable", sobre la que deben construir sus vidas y sus sociedades, e impartiendo, "con gran alegría", su bendición a todos los reunidos en Lourdes, y a todos los fieles de Francia y sus pastores.+