Jueves 18 de agosto de 2022

"El Señor espera un testimonio libre del miedo a los riesgos y peligros"

  • 19 de abril, 2013
  • Puerto Iguazú (Misiones) (AICA)
El obispo de Puerto Iguazú, monseñor Marcelo Raúl Martorell, expresó este domingo que Jesús "espera un testimonio libre del miedo a los riesgos y peligros", e insistió en que la fe vivida "convence al mundo más que cualquier otra apología", en consonancia con las lecturas que propone la Iglesia para el tercer domingo de Pascua. "El cristiano alaba y bendice al Señor glorioso no sólo con la lengua y el gesto, sino también y sobre todo con la vida y las obras", añadió.
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El obispo de Puerto Iguazú, en el extremo norte de la provincia de Misiones, expresó este domingo que Jesús "espera un testimonio libre del miedo a los riesgos y peligros", e insistió en que la fe vivida "convence al mundo más que cualquier otra apología".

Así se expresó monseñor Marcelo Raúl Martorell, al comentar las lecturas del tercer domingo de Pascua. El obispo predicó en la misa dominical acerca de la figura de san Pedro ante la aparición de Jesús resucitado en el mar de Tiberíades y el testimonio del Apóstol al ser detenido por enseñar en nombre de Jesús.

El prelado meditó en primera instancia sobre las tres veces que Cristo le pregunta si realmente lo ama: "Debió serle muy penoso a Pedro ser interrogado tres veces sobre un punto tan delicado, pero de este modo Jesús lo inducía, delicada y veladamente, a reparar su triple negación y le enseñaba que el hombre no debe sentirse seguro de su amor, sino más bien poner su seguridad en Dios".

"Pedro lo intuye, y a la tercera pregunta se entristece ?continuó el prelado-, pero humildemente responde: ?Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo?. Sobre esta confesión humilde y segura, Pedro es constituido cabeza de la Iglesia".

Monseñor Martorell resaltó el testimonio de Pedro luego de salir de la prisión donde había sido destinado por predicar el Evangelio, y notó que en este momento "ya no teme, aunque sabe que le podrán suceder cosas peores", porque "ha colocado toda su confianza en el Resucitado y ha comprendido lo que le había dicho: que debía seguirle en sus tribulaciones".

"Este es el testimonio que el Señor espera de todos los cristianos, un testimonio libre de respetos humanos y libre también del miedo a los riesgos y peligros. Es necesario saber que la fe vivida convence al mundo más que cualquier otra apología", aseveró el obispo.

"El cristiano alaba y bendice al Señor glorioso no sólo con la lengua y el gesto, sino también y sobre todo con la vida y las obras", concluyó.+

Texto completo de la homilía