Lunes 4 de julio de 2022

El Card. Sandri en Rumania para agradecer la acogida de refugiados

  • 1 de junio, 2022
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales viaja a Rumania del 1 al 5 de junio, llevando la cercanía del Papa y el agradecimiento por lo realizado en favor de los refugiados.
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El cardenal argentino Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, viajó a Rumania, del 1 al 5 de junio, para reunirse con pastores de la la Iglesia Arzobispal Mayor Greco-Católica Rumana y agradecer lo que se está haciendo para acoger a los refugiados de la guerra en Ucrania, como así también con el resto del episcopado rumano y las autoridades del país”. 

El cardenal Sandri realizará estas reuniones acompañado por monseñor Miguel Maury Buendía, nuncio apostólico en Bucarest, según lo informado hoy en un comunicado de prensa de la Congregación de las Iglesias Orientales, difundido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

Desde el comienzo del conflicto en Ucrania a fines de febrero, Rumania puso a disposición sus pasos fronterizos, pero también iglesias, casas, hoteles, escuelas, sus voluntarios y su ciudadanía para acoger y dar alivio para los que, sacudidos por el desastre del bombardeo en Ucrania, buscaron seguridad o simplemente un lugar tranquilo de tránsito para luego llegar a otros países. Para mostrar el agradecimiento y la gratitud de la Santa Sede, una nueva misión comenzará en junio y tendrá una duración de 5 días.

Como ya sucedió con el limosnero del Papa, el cardenal Konrad Krajewski, y luego con el cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral, y nuevamente en mayo con el secretario de Relaciones con los Estados, monseñor Paul Richard Gallagher, la presencia del Papa y de la Santa Sede se hizo concreta.

"Estuvo así -destaca Vatican News- en el frente de la asistencia humanitaria, del consuelo de la oración en los días de Pascua, del apoyo a los flujos migratorios y nuevamente en el frente de los intentos diplomáticos para encontrar una solución al conflicto. En todos, sin embargo, el deseo de representar al Papa y al pueblo cristiano que quiere expresar su solidaridad con los ucranianos y decir con el pontífice: “¡La guerra es una locura! ¡Deténgase, por favor! ".

La situación en Rumania desde un principio estuvo marcada por la aceptación, y las cifras fueron inmediatamente altas dada la posición estratégica en la geografía del conflicto, siendo junto con Polonia, Hungría y Eslovaquia uno de los cuatro Estados miembros de la Unión Europea fronterizos con Ucrania.

A principios de marzo había casi 400.000 refugiados, con picos de hasta 18.000 por día, muchos de los cuales continuaron luego hacia otros destinos. Para los que se quedaron, se abrieron posibilidades de solicitar asilo en el país, pudiendo así beneficiarse de alojamiento en los centros de la Inspección General de Inmigración, y de asistencia material, económica, médica, psicológica y jurídica especializada, como así también asesoramiento para tener acceso al mercado laboral.+