En la celebración de Corpus Christi, el arzobispo de Córdoba llamó a vivir la Eucaristía como una escuela de amor al prójimo y a reconocer la presencia de Cristo tanto en el altar como en el otro.
Comunidades cristianas de la ciudad y la provincia se unieron en celebraciones ecuménicas, conmemorando además los 1.700 años del Concilio de Nicea y renovando el compromiso por la unidad.
Desde el Módulo de Mujeres de Bouwer, el arzobispo de Córdoba destacó el misterio de la Trinidad como un llamado a la unidad, el amor y la esperanza.
Será el 24 y 25 de junio en la Universidad Católica de Córdoba. Se presenta como un espacio de encuentro, formación y acción. El 26/6 se hará el gesto jubilar, con misas e intervenciones callejeras.