Domingo 3 de julio de 2022

Trabajar por la dignidad y los derechos del hombre, es trabajar por los valores cristianos

  • 5 de abril, 2014
  • Santa Fe
"Trabajar por la dignidad y los derechos del hombre, por la fraternidad y la solidaridad, es trabajar por esos valores que pertenecen al Reino de Dios, que es un ?Reino de verdad y de vida, de santidad y de gracia, de justicia, de amor y de paz?, y que Cristo ha inaugurado con su persona y lo recibimos como fruto de su Resurrección", destacó el arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, en su reflexión semanal. El prelado sostuvo que "es la fe en Jesucristo la que nos introduce en este ámbito de diálogo y de presencia de Dios en nosotros. Concretar esta novedad del Reino de Dios necesita de testigos que la hagan creíble".
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El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, destacó que "con la Resurrección de Cristo se inaugura el Reino de Dios como una realidad nueva a la que somos invitados. Es el inicio de ese hombre nuevo que, participando de la vida de Cristo, se convierte en protagonista de un mundo nuevo".

"La esperanza cristiana lejos de apartarnos de este mundo: ?nos debe más bien estimular en el trabajo relativo a la realidad presente?", subrayó citando el Compendio de Doctrina Social de la Iglesia.

Por ello, el prelado explicó que "trabajar por la dignidad y los derechos del hombre, por la fraternidad y la solidaridad, es trabajar por esos valores que pertenecen al Reino de Dios, que es un ?Reino de verdad y de vida, de santidad y de gracia, de justicia, de amor y de paz?, y que Cristo ha inaugurado con su persona y lo recibimos como fruto de su Resurrección".

Monseñor Arancedo sostuvo que "es la fe en Jesucristo la que nos introduce en este ámbito de diálogo y de presencia de Dios en nosotros. Concretar esta novedad del Reino de Dios necesita de testigos que la hagan creíble".

"¡Cuánta esperanza ha despertado la presencia y el testimonio del papa Francisco! No es posible un mundo nuevo sin hombres nuevos. Este es el sentido y la fuerza de la Resurrección de Cristo puesta al servicio de todos los hombres", concluyó.+