Martes 21 de mayo de 2024

Mons. Vázquez, a los nuevos sacerdotes: 'Todo en sus vidas tiene que irradiar amor'

  • 7 de agosto, 2023
  • Morón (Buenos Aires) (AICA)
Jubilo en la diócesis de Morón por los nuevos presbíteros Agustín Mirabella, Patricio Tomé y Leonardo Freyre. Por primera vez en 23 años, tres jóvenes son ordenados juntos.
Doná a AICA.org

El obispo de Morón, monseñor Jorge Vázquez, ordenó sacerdotes a los diáconos Agustín Mirabella, Patricio Tomé y Leonardo Freyre en el marco de una celebración eucarística el viernes 4 de agosto en la catedral Inmaculada Concepción.

Es la primera vez en 23 años que se ordenan tres sacerdotes juntos en esta diócesis.

Concelebraron la misa, el obispo de Merlo-Moreno, monseñor Juan José Chaparro CMF; y su auxiliar, monseñor Oscar Miñarro, y gran parte del clero diocesano. Participaron también de la misa fieles de distintas parroquias, especialmente de las comunidades en las que los nuevos presbíteros transitaron su formación diaconal, junto con laicos, religiosos y religiosas.

En su homilía, monseñor Vázquez recordó que “todo en la vida del sacerdote tiene que irradiar amor”.

“El sacerdote es misterio de amor. Por eso la Palabra: ‘¿Me amás?, ¿Me aman?’. ‘Tu sabes que te quiero’. Esta es la gran pregunta que el Señor nos hace, y les hace: ‘¿Me amas?’. Esta pregunta está indicando que el sacerdote es un misterio de amor. Y es el amor lo que le permite al sacerdote, como le permitió a Pedro, entrar en una relación viva con él, con Cristo”, agregó.

                                   

El prelado moronense aseguró que el que “no ama no puede entender la fe cristiana, y mucho menos qué significa el sacerdote. No se trata de una comprensión intelectual, de una teoría, sino que es una cuestión de amor a Jesús, y desde él, a todos los hombres, especialmente a los más necesitados, a los más pobres, a los excluidos”.

“La vida sacerdotal no tiene sentido sino en la línea de un amor auténtico, que incluye a todos, como decía Francisco insistentemente ayer, a todos”, subrayó.

Luego, deseó a los nuevos ordenados “que la gente pueda descubrir en sus gestos, en sus palabras, que son curas que tienen corazón, que no tienen miedo de amar, ni de expresar ternura, bondad, delicadeza”.

Finalmente, monseñor Vázquez anunció los primeros destinos pastorales de los nuevos presbíteros.

El presbítero Tomé fue designado vicario parroquial de San Judas Tadeo, y de Nuestra Señora de Itatí de Ituzaingó; mientras que el presbítero Mirabella será vicario parroquial de Nuestra Señora del Pilar y de Nuestra Señora de Fátima de Ituzaingó.  En tanto, el padre Freyre fue nombrado vicario parroquial San Carlos Borromeo (Haedo). 

Además, el prelado designó al presbítero Tomé delegado para los jóvenes, y al presbítero Mirabella delegado para las vocaciones.+