Jueves 29 de septiembre de 2022

Mons. Scheinig llamó a un verdadero compromiso de oración por la paz social

  • 5 de septiembre, 2022
  • Luján (Buenos Aires) (AICA)
"La paz, que es un don de Dios, también es una tarea nuestra", recordó el arzobispo de Mercedes-Luján durante una misa por esta intención en la basílica de Luján.
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El arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, celebró la Misa por la Paz de la Patria el domingo 4 de septiembre en la basílica de Nuestra Señora de Luján.

Concelebraron el obispo de Nueve de Julio, monseñor Ariel Torrado Mosconi; los vicarios generales de la arquidiócesis, presbíteros Lucas Figueroa y Daniel Guerra, y sacerdotes del santuario de Luján, junto a una multitud de peregrinos presentes y quienes se unieron a través de los canales digitales.

En la homilía, monseñor Scheinig destacó: “Este es un lugar sagrado. Está Dios, está la Virgen, estamos nosotros. Este es un lugar de paz. La paz que viene de Dios, la paz que nos regala cuando nos sentimos cerca de Él y cuando podemos experimentar que éste es nuestro lugar. Aquí estamos en casa. Nadie es sacado de este lugar. Nadie es maltratado. La paz la da Dios en este lugar sagrado, pero nosotros también tenemos una actitud de paz”.

“Nos reconocemos hijas, hijos, hermanos. Así también la Patria. Nadie en la patria debe sentir que no es su lugar. Nadie debe sentirse maltratado. Nadie debe maltratar”, sostuvo, y reconoció: “Estamos cansados. Hay un cansancio, un agobio, hay angustia y miedos,  porque el clima de desencuentro, de enemistad, hace daño, va cargando el corazón de un sentimiento negativo que genera violencia: violencia de palabras, violencia de gestos, violencia de acciones”. 

“Y todos sabemos que la violencia genera más violencia y es una espiral que no sabemos dónde y cuándo termina. Esto genera mucho daño. Nos estamos dañando seriamente. Y hay que pararlo ya. Ya tenemos que parar este clima de desencuentro, de enemistad, de odio. Ya”, pidió.

El arzobispo señaló que “el pueblo argentino, en su mayoría, en su inmensa mayoría es un pueblo de paz, que tiene mucha paciencia. Está soportando un tiempo difícil con paciencia y con paz”.

“Pero le cabe a la dirigencia de este país en todas sus dimensiones y en todos sus lugares. Le cabe a los que tenemos responsabilidades en los distintos espacios de la patria, le cabe a  los comunicadores más responsabilidad para generar la paz. Y esto requiere mucha oración queridas hermanas, queridos hermanos”, añadió.

Monseñor Scheinig insistió en señalar que esta mis es para rezar e invitó a comprometerse “de verdad” a rezar por la paz de la Patria, y estimó que también se necesita “un cambio de conducta, de comportamiento. Porque la paz, que es un don de Dios, también es una tarea nuestra”. 

Tras invitar a rezar la Oración de la Paz de San Francisco de Asís, concluyó: “Con este sentimiento, con el corazón cargado de la paz que viene de Dios, también hagamos este acto de fe. La fe nos hace tanto bien en la vida. Nos ayuda a apoyarnos en Dios una y otra vez, uno experimenta una prueba y se apoya en Dios, uno se cae, y se apoya en Dios. A uno le ponen el pie, se cae y se vuelve a apoyar en Dios. Profesemos juntos nuestra fe”.

Al final de la Eucaristía, monseñor Scheinig guió la oración a María de Luján con tres avemarías y monseñor  Torrado Mosconi, la Oración por la Patria.+

» Texto completo de la homilía