Viernes 3 de febrero de 2023

Mons. Sarlinga visitó un hogar para personas discapacitadas

  • 17 de julio, 2012
  • San Antonio de Areco (Buenos Aires)
El obispo de Zárate-Campana, monseñor Oscar Sarlinga, visitó el hogar para personas con discapacidad profunda que regentean los Padres Camilos en la localidad bonaerense de Vagues (San Antonio de Areco), con motivo de la festividad de San Camilo de Lelis, patrono del instituto religioso y del lugar. En la homilía, el prelado aludió al carisma del santo y destacó su servicio a los más necesitados y a los enfermos, y también a aquellas personas con especiales "capacidades" de amor y afecto, de sensibilidad y sintonía espiritual, llamadas "discapacitadas", en especial las "profundas".
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El obispo de Zárate-Campana, monseñor Oscar Sarlinga, visitó el hogar para personas con discapacidad profunda que regentean los Padres Camilos en la localidad bonaerense de Vagues (San Antonio de Areco), con motivo de la festividad de San Camilo de Lelis, patrono del instituto religioso y del lugar.

Fue acompañado del diácono permanente Pedro Domingo Bruno, delegado diocesano para la Pastoral de la Salud y se acercó al lugar el intendente municipal, Francisco Durañona, quien permaneció para la misa.

En la homilía, el prelado aludió al carisma de San Camilo de Lelis, proveniente del ardiente amor divino, del amor hecho carne en el servicio a los más necesitados y a los enfermos, y también a aquellas personas con especiales "capacidades" de amor y afecto, de sensibilidad y sintonía espiritual, llamadas "discapacitadas", en especial las "profundas".

"En un sentido, todos ?dijo- con todas nuestras capacidades que Dios nos dio, padecemos también algún tipo de ?discapacidad?, más no sea, por ejemplo, las de tipo existencial, cierto sentido de desorientación, el debilitamiento del espíritu de amor o de la capacidad de perdonar, de volver a empezar".

Monseñor Sarlinga recomendó vivamente ver el sentido profundo de la vida, pues siempre hay un sentido, y explicó lo fundamental de la enseñanza de Víctor Frankl en "El hombre en busca de sentido" y en "El hombre doliente", aunque destacó que es la fuerza del cristianismo la que nos da plenitud. Distinguió también la pura "resistencia", del espíritu de resiliencia, y en especial de lo que podemos llamar "resiliencia espiritual", y relacionó esta última con la virtud moral de la fortaleza, tan necesaria en este tiempo.

Dos miembros de los Padres Camilos, ayudados por numerosos laicos profesionales y voluntarios colaboran con esta obra.

Los cuatro primeros religiosos Camilos llegaron al país el 19 de octubre de 1931. Desde un principio su misión fue en el ámbito hospitalario, al servicio de los enfermos, como respuesta al mandato evangélico: "Curen a los enfermos" y a su carisma específico. También atendieron otras tareas pastorales como la dirección de la parroquia de Santa Inés hasta 1972 y otros institutos benéficos.

Estuvieron presentes en los hospitales porteños Alvear, Durand y Ramos Mejía, además del Sanatorio San Camilo, que integra la clínica médico-quirúrgica y el Hogar Pensionado, y posteriormente la Escuela de Enfermería.

También en el "Salas Coba" de Rutina y, posteriormente, en los Centros antituberculosos de Bialet Massé, provincia de Córdoba, en donde se creó un Centro Vocacional en 1943. Más tarde, en 1957, se iniciaron las obras de un nuevo Postulantado - Seminario Menor - en la localidad de Vagues, donde a partir de entonces ejercen el servicio religioso en todos sus centros asistenciales.

En la actualidad están presentes en las áreas de la Pastoral Hospitalaria, de la animación de la Pastoral de la Salud nacional, del Movimientos de Enfermos y Familia Camiliana. También dirigen el Hogar San Camilo para Discapacitados, en Vagues, provincia de Buenos Aires, que recibe a pacientes de uno y otro sexo con daño cerebral no recuperable y discapacitados físicos severos, carentes de recursos económicos. Actualmente son 90 con discapacidad profunda.

Informes (02326) 453438 o por fax (02326) 492198.+