Jueves 26 de mayo de 2022

Mons. Rossi: "El Señor mira misionando, el Señor mira vocacionando"

  • 12 de mayo, 2022
  • Córdoba (AICA)
El arzobispo de Córdoba presidió la Jornada de Oración por las Vocaciones, en la que recordó: "Cuando acogemos esa mirada toda nuestra vida cambia, hay un diálogo vocacional entre el Señor y nosotros"
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El arzobispo de Córdoba, monseñor Ángel Sixto Rossi SJ, presidió la misa en el marco de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, realizada el pasado 8 de mayo en el Colegio Taborín, de la capital provincial, donde subrayó la belleza de la imagen del Buen Pastor, afirmando que “combina simultáneamente la fuerza del amor con la ternura; una ternura y un amor que llegan a la locura, hasta dar la vida por las ovejas”.

“La imagen del Buen Pastor ha sufrido un virus del clericalismo, de creer que era reservado para los obispos, curas y religiosos, y no es así. El Buen Pastor es el modelo de vida de todo cristiano, todos pastoreamos, todos tenemos un rebaño para cuidar”, destacó.

“El Buen Pastor nos acoge tal como somos, con nuestros defectos y nuestras virtudes, las ovejas están en las manos de Jesús, nadie la podrá arrebatar de sus manos y si a veces ocurre es porque nosotros nos alejamos de las manos del Señor; a veces por el misterio de la libertad nos hacemos de al ladito o rechazamos momentáneamente del Señor, de ese abrazo que le dio al hijo pródigo o que nos da a todos nosotros”, subrayó.

El arzobispo cordobés recordó que “el Señor mira misionando, el Señor mira vocacionando” al asegurar: “Cuando acogemos nosotros esta mirada, toda nuestra vida cambia, hay un diálogo vocacional entre el Señor y nosotros”.

“Un diálogo que invita a ser cada vez más lo que Dios quiere que seamos, en la vocación al sacerdocio ser instrumentos de la gracia y la misericordia de Cristo; en la vocación a la Vida Consagrada ser alabanza de Dios y profecía de una humanidad nueva; en la vocación al matrimonio ser don recíproco y procreadores y educadores de la vida. Toda vocación en la Iglesia nos llama a mirar a los demás y al mundo con los ojos de Dios, para servir al bien y difundir el amor con las obras y con las palabras”, sostuvo.

“Es como si el Señor nos dijera a cada uno: ‘si me mirás y te dejás mirar podré perdonarte; podré decirte que yo te sigo queriendo y buscando aunque vos, muchas veces, me andes rajando. Si te dejás mirar, podré misionarte, podré decirte te necesito, para que seas fuente de unión en tu casa, que lleves una palabra de consuelo a gente que muy cerca nuestro sufre soledad, para mostrar con tus gestos que vuelve mucho más feliz a su casa el joven que se comió horas de frío acompañando, charlando un rato con los hombres de la calle que el que vuelve dado vuelta o lo traen, a veces, en calidad de paquete a la casa’”, detalló.

“Te necesito para que ejerzas tu profesión en zonas desatendidas, a personas olvidadas por el sistema, hermanos tirados al borde del camino; te necesito para que no enterrés cobardemente tus talentos y los negocies allí donde muchos otros no se animan por comodidad o flojera”, completó.

Monseñor Rossi insistió: “Si te dejás mirar podré decirte: vamos mar adentro, en la cercanía con el Señor, mar adentro en tu propio corazón, mar adentro en tus vínculos afectivos, mar adentro en tus compromisos asumidos”.

“Vamos mar adentro, dejate de orillar la vida. Vamos mar adentro, rompé las amarras, empuja la barca y que la conduzca el Señor, entregale, de una vez por todas, el timón”, animó, y concluyó recitando la oración al Buen Pastor del sacerdote porteño Diego Canale, que ejerce su ministerio en la diócesis de Neuquén.+