Viernes 12 de agosto de 2022

Mons. Martín dio las claves para transitar con esperanza el tiempo cuaresmal

  • 3 de marzo, 2022
  • Rosario (Santa Fe) (AICA)
El arzobispo de Rosario consideró que hay que reconocer a Cristo, transitar la conversión como un camino hacia la paz, revivir el espíritu misionero, obrar con misericordia y cuidar la creación.
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El arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Eliseo Martín, recordó que "Cristo ha sido enviado por el Padre para que por medio de la cruz y la resurrección nos librara del pecado y de la muerte eterna" y aseguró que "el punto de partida para el rescate salvador de nuestra vida, es la conciencia de ser pecadores, es la conciencia del pecado".

"Sin esta conciencia Cristo se hace superfluo para nuestra vida. Solo sobre este fondo podemos tener una relación verdadera con Dios, con los demás, con las cosas y con nosotros mismos. Partir de otra conciencia es un autoengaño", subrayó en su carta pastoral de Cuaresma.

Para pasar del pecado a la conversión, el arzobispo rosarino consideró que primero hay que reconocer a Cristo, volver la mirada hacia Él; y segundo transitar la conversión como un camino hacia la paz.

"En este tiempo en que la guerra retornó trayendo el peligro de una conflagración mucho más grande, estamos llamados más que nunca a vivir este tiempo fuerte como camino a la paz: paz en el corazón, paz en la familia, paz en la sociedad, paz en el mundo".

Monseñor Martín señaló que "así como Jesús se adentró cuarenta días en el desierto, llevado por el Espíritu, en este tiempo de gracia estamos llamados a introducirnos en el desierto cuaresmal para arribar al florecer de la Pascua" y destacó la importancia de la limosna en el camino cuaresmal.

"Somos seres relacionales, fundamentalmente en dos direcciones: hacia Dios y hacia el prójimo. Este tiempo fuerte es propicio para acrecentar el compartir nuestros bienes con los más necesitados, ya sean ellos bienes materiales o espirituales. Esta actitud nos abre al bien de nuestros hermanos, nos hace salir de nosotros mismos y nos libera del egoísmo, a su vez nos dispone para vivir una auténtica relación con Dios".

Tras plantear que "el don de ser hijos de Dios, recibido con el sacramento del Bautismo y consolidado con el sacramento de la Confirmación, no es para guardarlo", indicó que "nuestra vitalidad cristiana se verifica en el ímpetu, en el ardor por 'comunicar' el don recibido".

En este sentido, sostuvo que "Cuaresma es también un tiempo para reavivar el espíritu misionero, el deseo ardiente de que otros conozcan y amen a Jesús, y encuentren en Él a su Salvador" y afirmó que "la creación entera que Dios nos regaló es parte fundamental de nuestro mundo de relaciones".

"Este tiempo cuaresmal es favorable a un cambio de actitud frente a las cosas creadas, sabiendo que del buen uso de ellas y de su cuidado, también cuidamos a nuestros hermanos, especialmente a los más necesitados. El papa Francisco nos exhorta vivamente en la encíclica Laudato si' a esta conversión".

Monseñor Martín insistió en recordar que la Cuaresma es un tiempo favorable, de conversión, de misericordia, porque "Cristo es el perdón, él nos hace nuevos a través de la penitencia, es decir de la conversión, y que tiene, como punto eficaz, el sacramento de la Confesión".

"Aprovechemos este tiempo de gracia para hacer una sincera confesión de los pecados y experimentemos el perdón y la paz que sólo Cristo nos puede dar. Adentrémonos en este camino cuaresmal con la firme esperanza de llegar a la Pascua, llenos de gozo espiritual".+

» Texto completo de la carta pastoral de Cuaresma