Mons. Conejero: 'El diálogo con el Señor fortalece ser discípulos y testigos de Jesús'
- 11 de marzo, 2026
- Formosa (AICA)
El obispo de Formosa afirmó que Cristo, "como buen maestro y pedagogo", dialoga con respeto y llega "hasta lo más profundo del ser", provocando una transformación que lleva a anunciar la fe a otros.
El obispo de Formosa, monseñor José Conejero Gallego, celebró la misa el 8 de marzo, tercero del tiempo de Cuaresma, en la catedral diocesana, donde invitó a los fieles a sacar provecho de este camino a la Pascua como una oportunidad para fortalecer el encuentro con Jesucristo y renovar el compromiso misionero, tomando como ejemplo el diálogo de Jesús con la samaritana.
El prelado explicó que el diálogo entre Jesús y la mujer samaritana revela la importancia del encuentro personal con el Señor y señaló que "el encuentro y el diálogo profundo con el Señor, ahora por medio de la oración, hace o fortalece ser discípulos, misioneros, amigos y testigos de Jesús". Destacó además que Cristo, "como buen maestro y pedagogo", dialoga con respeto y llega "hasta lo más profundo del ser", provocando una transformación que lleva a anunciar la fe a otros.
Monseñor Conejero Gallego contrastó esta actitud con la realidad actual de las relaciones humanas, muchas veces marcadas por la confrontación y la violencia. En ese sentido advirtió que "las relaciones humanas actuales, a nivel local, global y universal, son de confrontación, de insultos incluso, nada de respeto hay", lo que termina generando conflictos y guerras. Frente a ello, afirmó que quien sigue a Cristo encuentra una paz interior que no proviene del poder o la ambición, sino del Espíritu de Dios.
Las palabras de la samaritana
Al reflexionar sobre el Evangelio, recordó las palabras de Jesús a la samaritana: "Si conocieras el don de Dios, tú misma le pedirías a Él el agua viva", explicando que esa "agua viva" es el propio Cristo y el don del Espíritu Santo, que conduce a la vida eterna. Por ello sostuvo que ser discípulo y misionero implica "abrazar la paz, la verdad, la dignidad, y servir y entregarse al servicio de los demás".
En la celebración también se hizo referencia al paso por la diócesis de las reliquias de santa Mama Antula, canonizada por el papa Francisco hace dos años. Respecto a esto, el obispo formoseño destacó que su presencia en distintas comunidades de la diócesis busca suscitar "un llamado a la santidad de vida y un fervoroso celo por la misión".
Finalmente, invitó a los fieles a vivir con intensidad el tiempo de Cuaresma mediante la oración, el ayuno y la limosna, para renovar la vida cristiana y convertirse en "más y mejores discípulos, misioneros y testigos de Jesús", confiando esta intención a la intercesión de la primera santa argentina.+
