Domingo 17 de octubre de 2021

Mons. Buenanueva alentó a la comunidad a una "entrega confiada" a María

  • 16 de agosto, 2021
  • San Francisco (Córdoba) (AICA)
El obispo de San Francisco, monseñor Sergio Osvaldo Buenanueva, envió a la comunidad una "carta desde el corazón de la fe".
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El obispo de San Francisco, monseñor Sergio Osvaldo Buenanueva, envió a los fieles de la comunidad una "carta desde el corazón de la fe", la segunda en preparación a la alianza con la Virgen de Fátima, que la diócesis hará el 13 de octubre.

En esta oportunidad, el prelado explicó el significado de "entregarse confiadamente a María". Para ello, citó el texto bíblico que narra: "Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien el amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa".

Al respecto, preguntó: "¿Qué nos enseña esta gran escena evangélica?", y detalló: "En el momento culminante de su misión salvadora, Jesús confía su madre al discípulo amado; y confía éste a su madre: 'Mujer, aquí tienes a tu hijo… Aquí tienes a tu madre'."

"El discípulo amado somos todos nosotros, no solo San Juan. Sos vos, soy yo, cada uno de los que fuimos engendrados por la cruz salvadora del Señor. Todos y cada uno", aseguró. "Jesús amplía la maternidad de María, su madre. Ella llega a ser así la madre de todos los discípulos de su Hijo. Es madre de la Iglesia, la familia de Jesús".

Y citando a san Juan Pablo II, añadió: “El Redentor confía María a Juan, en la medida en que confía Juan a María. A los pies de la Cruz comienza aquella especial entrega del hombre a la Madre de Cristo, que en la historia de la Iglesia se ha ejercido y expresado posteriormente de modos diversos” (Encíclica “La madre del Redentor” 45).

"En la historia de la Iglesia, y bajo la acción del Espíritu Santo, muchos hombres y mujeres de fe se han sentido llamados a recibir y acoger a María en sus vidas, de un modo consciente, personal y libre. Es decir: han querido hacer suyo el don que Cristo les ofrecía entregándoles a su Madre", destacó.

Y mencionó especialmente a San Luis María Grignon de Montfort, "un reconocido maestro en el tema". Transcribiendo un párrafo de su obra más famosa, afirmó: “La perfecta consagración a Jesucristo es, por lo mismo, una perfecta consagración de sí mismo a la Santísima Virgen. Esta es la devoción que yo enseño y que consiste, en otras palabras, en una renovación de los votos y promesas bautismales”.

San Luis María, puntualizó monseñor Buenanueva, habla de “consagración a María”. "Nosotros preferimos otra expresión, usada por san Juan Pablo II: 'entrega confiada'", aclaró.

"¿Qué es entonces la entrega confiada o consagración a María?", insistió el obispo. En palabras del monje trapense Bernardo Olivera, argentino y fundador de un movimiento de espiritualidad inspirado en la Virgen de Guadalupe, expresó: “No se precisan demasiadas palabras, la consagración a María consiste en: darse por entero a María y a Jesús por ella, haciendo todas las cosas por, con, en y para María"… Esta breve frase, consideró el prelado, "está preñada de sentido, vale por toda una biblioteca".

"Encontramos en ella una doble realidad: La consagración consistirá, ante todo en una entrega total, definitiva y desinteresada. Entrega que trae aparejada la entrega de María. Nos entregamos como hijos y la recibimos como Madre", explicó.

"La consagración consiste en una vida cristiana marianizada. Es decir, hacerlo todo por María, con María, en María y para María, a fin de hacerlo más perfectamente por Jesús, con Jesús, en Jesús y para Jesús. El sentido de esta fórmula de vida marianizada puede explicarse de esta manera: por, indica el medio y la causalidad activa de María: ella es la Mediadora; con, indica la compañía: ella es el modelo del perfecto discípulo; en, indica la permanencia y la unidad, y la reciprocidad: ella es la Madre; para, indica el fin que remite al fin último: el Hijo de María", detalló.

"Espero que no te hayás perdido. Pienso que si has llegado hasta aquí es porque el Espíritu, de la mano de María, te ha tocado el corazón", consideró. "El padre Bernardo usa otro precioso término bíblico para hablar de la relación del cristiano con María: alianza", recordó.

Finalmente, planteó: "¿Qué fin persigue esta entrega confiada?", y aseguró que la alianza con María "tiene como objetivo renovar nuestra consagración bautismal. María nos ayuda a vivir como discípulos de Jesús en su Iglesia. Ella es la más perfecta discípula misionera de Jesús y modelo de la Iglesia misionera. La entrega confiada nos lleva a la escuela de María", concluyó.+