Viernes 26 de abril de 2024

Misa en la catedral en sufragio de Carmen Hernández y del P. Carmelo Zuccarello

  • 9 de noviembre, 2016
  • Buenos Aires (AICA)
El obispo emérito de Quilmes, Mons. Luis T. Stöckler, el 31 de octubre, víspera de la solemnidad de Todos los Santos, presidió en la catedral de Buenos Aires una Eucaristía en sufragio de Carmen Hernández, coiniciadora del Camino Neocatecumenal, y del P. Carmelo Zuccarello, responsable del Camino durante varios años en la Argentina, ambos fallecidos en los últimos meses.
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El obispo emérito de Quilmes, monseñor Luis Teodorico Stöckler, el pasado 31 de octubre por la noche, víspera de la solemnidad de Todos los Santos, presidió en la catedral metropolitana de Buenos Aires una Eucaristía en sufragio de Carmen Hernández, coiniciadora del Camino Neocatecumenal, y del padre Carmelo Zuccarello, responsable de esta realidad eclesial durante varios años en la Argentina, ambos fallecidos en los últimos meses. La misa estuvo concelebrada por el obispo de la eparquía armenia San Gregorio de Narek en Buenos Aires, monseñor Vartan Boghossian SDB, y varios sacerdotes.

Antes de comenzar la Eucaristía, la responsable del Camino Neocatecumenal en la Argentina, Pili Antelo, invitó a los hermanos del Camino de la ciudad de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires, que colmaban la catedral, a dar gracias a Dios por el don que para la Iglesia habían significado Carmen Hernández, que junto con Kiko Argüello había iniciado el Camino Neocatecumenal, y el padre Carmelo Zuccarello que durante casi 25 años, con gran celo misionero, había llevado este carisma de la iniciación cristiana en tantas parroquias de la Argentina.

En su homilía, monseñor Stöckler invitó a los presentes a seguir el evangelio de las bienaventuranzas que se había proclamado e hizo un llamado a la santidad ya que, terminó diciendo, "hemos nacido todos para ser santos".

Antes de finalizar la Eucaristía, que se celebró con gran solemnidad y espíritu festivo, monseñor Boghossian, que había conocido a Carmen Hernández y también al padre Zuccarello, dirigió unas breves palabras en las que dio gracias a Dios por "el testimonio de ambos".+