Martes 13 de abril de 2021

Los jóvenes de San Roque viven su "verano vocacional"

  • 3 de marzo, 2021
  • Presidencia Roque Sáenz Peña (Chaco) (AICA)
Como cada año, los jóvenes de la diócesis de San Roque participan del "verano vocacional", con encuentros de formación, oración y vocación, misión y catequesis, organizados por el Seminario diocesano
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Cada año, el Seminario Cura Brochero, de la diócesis de San Roque, acompaña a casi un centenar de jóvenes varones que habitualmente participan de los encuentros mensuales de formación, oración y recreación. Además, en los meses de enero y febrero, se organizan actividades de misión y catequesis en comunidades del Impenetrable chaqueño, y en algunos barrios periféricos de la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña.

El 2020 marcado por la pandemia ayudó a los seminaristas a formarse y aprovechar más el “mundo” de las redes sociales. Allí descubrieron su utilidad y sus beneficios para encauzar numerosas actividades pastorales virtuales. Se realizaron talleres, retiros, novenas, entre otras propuestas con las que llegaron a más jóvenes de las distintas parroquias de la diócesis.

Por otra parte, en enero y febrero, ante la imposibilidad de grandes reuniones, se suspendieron las misiones previstas. No obstante, se optó multiplicar las actividades presenciales en reducidos grupos, adaptando los lugares con los protocolos vigentes por la pandemia. Durante los dos primeros meses de 2021, un nutrido grupo de varones pasó por el Centro de Espiritualidad de Sáenz Peña y participó de la formación cristiana, los momentos de oración, como recreación y deportes. Varios de ellos y sus familias comentaron los beneficios de esta modalidad de pequeñas convivencias; las reuniones de pocos participantes los ayudaron a aprovechar mejor las propuestas, a profundizar su vida de fe y conocerse más entre ellos. 

Para cada encuentro fue de vital importancia no solo la organización desde el seminario Cura Brochero, sino el acompañamiento de los sacerdotes de las distintas parroquias. También el obispo, monseñor Hugo Barbaro, pudo acompañar algunos momentos. Además de compartir algunas misas, charlas y diálogo con los jóvenes, aprovechó para alentar a las familias a no desanimarse ante los nuevos desafíos donde es esencial poner a Dios en el centro de sus vidas, de sus estudios y de los amigos.+