Miércoles 5 de octubre de 2022

La diócesis de Quilmes tiene dos nuevos sacerdotes

  • 19 de septiembre, 2022
  • Quilmes (Buenos Aires) (AICA)
El obispo de Quilmes ordenó este viernes dos nuevos sacerdotes para la diócesis. "Serán felices en la medida que se sepan cada día instrumentos de la gracia de Dios", afirmó en su homilía.
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El obispo de Quilmes, monseñor Carlos José Tissera, ordenó el viernes 16 de septiembre dos sacerdotes para la diócesis. Se trata de los diáconos Guillermo Esteban López y Darío Ezequiel Viecenz, que se formaron en el seminario diocesano María Reina de los Apóstoles.

La celebración eucarística de ordenación tuvo lugar en la catedral quilmeña Inmaculada Concepción a las 19. Concelebraron monseñor Marcelo Margni, obispo de Avellaneda-Lanús; monseñor Luis Teodorico Stöckler, obispo emérito de Quilmes; monseñor Juan Carlos Romanín SDB, obispo emérito de Río Gallegos, y un gran número de sacerdotes y diáconos.

“Hagan esto en memoria mía”, fue la cita bíblica que eligió Darío Viecenz como lema sacerdotal, mientras que "El que quiere ser el primero que se haga el último y el servidor de todos", fue la elegida por Guillermo López.

Monseñor Tissera resaltó en su homilía que “en este templo emblemático de Quilmes, nuestra catedral, seremos testigos de otro maravilloso gesto del amor misericordioso de Dios. Ustedes serán ordenados sacerdotes hoy. Muchos de los presbíteros acá presentes, también fueron ordenados aquí. El próximo lunes 19 de septiembre celebraremos un nuevo aniversario de la ordenación episcopal de monseñor Jorge Novak, realizada en este altar. Hoy lo recordamos con un corazón agradecido”.

"Cualquiera podría preguntar: ¿para qué ser sacerdote?". "Para celebrar la Eucaristía y para perdonar los pecados. Toda otra cosa pueden hacerlo las personas laicas, como me lo han oído decir tantas veces en estos años de formación. Nadie puede consagrar el pan y el vino sino el sacerdote. Nadie puede perdonar sacramentalmente los pecados, sino el cura, como popularmente lo sabe la gente”, explicó.

Y hablándoles directamente a los nuevos sacerdotes, el obispo de Quilmes les dijo: “Querido Darío, querido Guillermo: les deseo que sean curas felices. Serán felices en la medida que se sepan cada día instrumentos de la gracia de Dios. El Señor Jesús es el Buen Pastor. Nosotros sólo sus instrumentos. Él seguirá apacentando a su pueblo a través de ustedes. Déjense pastorear por Él, y en esa medida, siendo instrumentos de su amor, serán buenos y felices pastores en su Reino. Ya están jugados por Él y por su pueblo. Déjense amar por Él como son, y conscientes de su fragilidad, amen con todo su ser a los demás.” Y luego pidió a la comunidad diocesana que recen “para que los que reciben el llamado de Dios, encuentren quiénes los acompañen, los alienten y los ayuden a discernir su voluntad.”

Tras la oración y la imposición de manos, los sacerdotes recién ordenados recibieron, de parte de sus familiares, la vestimenta característica de los presbíteros.

El canciller de la diócesis, presbítero Armando Ireneo Dessy, hizo públicos los decretos con los destinos pastorales de los neopresbíteros: Guillermo López trabajará en la parroquia Nuestra Señora de Itatí, del Decanato Quilmes Oeste II, y Darío Viecenz realizará su misión pastoral en las parroquias Santa María y Santa Isabel de Hungría, del Decanato Berazategui.

Los sacerdotes agradecieron a sus formadores, a sus familias, y a las comunidades que los recibieron en todos los años de formación, y rezaron por los presbíteros difuntos de la diócesis.

Monseñor Tissera entregó a los nuevos presbíteros la bendición del papa Francisco, y pidió “que la Inmaculada Concepción, que estuvo desde el inicio del llamado de ustedes (Darío y Guillermo), los cuide y los abrace siempre con ternura”.+

» Texto completo de la homilia