Viernes 1 de julio de 2022

Inauguran una casa de la comunidad coreana Kkottongnae en Buenos Aires

  • 16 de agosto, 2018
  • Buenos Aires (AICA)
La comunidad carismática Kkottongnae, que acompaña a personas en situación de calle en distintos lugares del mundo, inauguró hoy una casa en Buenos Aires (Monte 4151, del barrio porteño de Flores). Allí, el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Aurelio Poli, presidió una misa y bendijo la tarea de las religiosas.
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La comunidad carismática Kkottongnae, que acompaña a personas en situación de calle en distintos lugares del mundo, inauguró hoy una casa en Buenos Aires (Monte 4151, del barrio porteño de Flores).

Allí, el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Aurelio Poli, presidió esta mañana una misa, en la que participaron miembros de la comunidad fundadora, obispos, el embajador coreano en la Argentina y referentes coordinadores de la Renovación Carismática Católica de Buenos Aires (Rccba).

Las religiosas que prestan servicio en esta casa pertenecen al Instituto Kkottongnae de Hermanos de Jesús, cuyo superior general es el hermano James Shin. El fundador de la obra es el hermano John Oh Woong-jin.

En agosto de 2013, en una entrevista a medios argentinos, el hermano Shin definió el carisma que los mueve hacia los olvidados en las calles de las ciudades.

"Nosotros recibimos a personas abandonadas por sus familias, la sociedad, con enfermedades, que han transitado el delito, alcohólicos: los amamos. Ellos tienen la oportunidad de ser nuevamente felices y nosotros felices con ellos. Es nuestro modo de decirle a la sociedad toda que no abandone a los suyos. Nosotros hacemos trabajo social y caridad", puntualizó.

Más recientemente, al participar el 9 de julio de la Jornada de Alabanza y Oración organizada por la Renovación Carismática Católica de Buenos Aires (Rccba) en el Luna Park, el religioso manifestó: "Nosotros queremos vivir con los más pobres, los abandonados, como si fueran nuestro Señor. Kkottongnae lleva más de 14 años en los países más necesitados".

"En 2013, el año que asumió el papa Francisco, me invitó como líder y exhortó a ser 3 cosas: humilde, valiente y orante. ¿Cuál es mi sueño? Un mundo donde todos son respetados, donde todos aman a su prójimo como a sí mismos. Vinimos aquí por lo menos para salvar un alma, y para eso ofrecemos nuestra propia vida", sostuvo.+