Al recibir a la Confederación Nacional de las Misericordias de Italia, el Papa los animó a vivir la fe cristiana en actos de caridad que respondan a las necesidades de nuestro tiempo.
Ante del rezo del Ángelus dominical, el Papa reflexionó sobre las imágenes de "sal" y "luz" que propone el Evangelio, vinculándolas a la necesidad de combatir la injusticia social.
En la celebración presidida por Mons. Azpiroz Costa, se rezó por los fallecidos, se agradeció a quienes asistieron a la comunidad y se ofreció una reflexión sobre la historia, la fe y la esperanza.
En medio del desastre natural la Iglesia abre sus puertas para acoger a familias que lo perdieron todo, transformando templos y seminarios en oasis de solidaridad y humanidad.