Jueves 1 de diciembre de 2022

"Hoy la misericordia requiere una gran creatividad", dijo el Papa a peregrinos polacos

  • 28 de abril, 2022
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Francisco recibió a un numeroso grupo de peregrinos polacos de Lódz con motivo del jubileo centenario de esa arquidiócesis, en la que nació el limosnero apostólico, cardenal Konrad Krajewski.
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“Hoy la misericordia requiere una gran 'imaginación', una gran creatividad que nos haga llegar a ser apóstoles de la misericordia, poetas de la misericordia. Hoy se necesita poesía de la Misericordia”, expresó el papa Francisco a los participantes en la peregrinación de la archidiócesis polaca de Lódz, a los que recibió hoy en el Aula Pablo VI

“La peregrinación es una bella imagen de la Iglesia sinodal, que camina efectivamente por los caminos de los Apóstoles”, dijo Francisco a los casi 2000 peregrinos polacos. Al abrir su discurso, el pontífice habló precisamente del testimonio de fe y amor por la Iglesia de los peregrinos que vienen a Roma, a la tumba de Pedro, quien con el martirio dio un fuerte y radical testimonio de su amor por el Señor.

La peregrinación de la arquidiócesis polaca, erigida en 1920, “numerosa, variada y festiva”, como la describió el Papa, estuvo conformada por fieles procedentes de las distintas parroquias, comunidades y grupos eclesiales, sacerdotes, consagrados y, especialmente, de numerosos jóvenes, de scouts, de personas sin hogar y discapacitados y autoridades civiles que acompañaron a esta peregrinación, como el presidente del Consejo Regional de Voivoda y el alcalde de la ciudad de Lódz.

“La misericordia tiene muchos rostros, tantos como heridos y caídos al suelo. Cada uno lleva unas heridas, aunque no todas son visibles”, añadió el pontífice que bendijo “sus obras de caridad de corazón”, incluso las realizadas de manera personal, espontánea y oculta”. 

"Bendigo a los que abren la mente y el corazón, que abren hogares y recursos a los enfermos, a los ancianos, a los desempleados, a los sin techo, a los inmigrantes, a todos los pobres, a los que sufren y a los marginados, ya los niños que necesitan un hogar y una familia -subrayó-. Es así, abriendo las puertas, abriendo todo, que la Iglesia asume el rostro más evangélico, el del Buen Samaritano, que no quiere y no sabe ser indiferente”.

El pontífice recordó también al primer obispo diocesano Tymieniecki, que "supo unir en sí mismo la valentía de la misericordia y la valentía del ecumenismo". "Él eligió el camino del ecumenismo mucho antes de que la Iglesia Católica lo tomara oficialmente". 

De ahí la exhortación del Papa a "mantener viva en ustedes esta valentía de su primer Pastor". “Para salvaguardar la determinación ecuménica, recordando que el ecumenismo en la Iglesia no es una cosa opcional o decorativa, sino una actitud esencial”. 

“Los animo a caminar juntos, en la reflexión teológica y la evangelización, en la oración común y en la escucha de la Palabra de Dios, en el testimonio de la fraternidad. En este camino construís la sociedad local, a la que con orgullo llamáis la 'comunidad de las cuatro culturas'".

Por último, Francisco manifestó su deseo de que la experiencia de este jubileo centenario los vea renovados y fortalecidos para la evangelización, lo ayude a interpretar los nuevos retos que el tiempo presenta y a discernir los instrumentos adecuados para afrontarlos: “Les deseo la credibilidad, la coherencia y la fuerza atractiva del testimonio; que experimenten y cultiven cada vez más las relaciones fraternas en su Iglesia”.

La peregrinación en Roma
La peregrinación de Lódz a Roma comenzó el 26 de abril con la misa en la basílica de Santa María la Mayor. Antes de la liturgia, los fieles polacos fueron recibidos por el cardenal Stanislaw Rylko, arcipreste de la basílica. A la celebración asistieron los obispos de la arquidiócesis y el cardenal Konrad Krajewski, limosnero apostólico nacido en Lódz. En su homilía, monseñor Grzegorz Rys, arzobispo metropolitano de Lódz, indicó un horizonte: necesitamos, dijo, nacer de nuevo. 

El 27 de abril, octavo aniversario de la canonización de San Juan Pablo II, los peregrinos polacos participaron en la audiencia general. Tras la catequesis, el papa Francisco les dirigió estas palabras: "Saludo cordialmente a los polacos, especialmente a los peregrinos de la arquidiócesis de Lódz, que, junto con sus pastores, dan gracias a Dios por el centenario de su diócesis".+