Jueves 9 de diciembre de 2021

Fiesta de la vida en el santuario porteño de San Ramón Nonato

  • 31 de agosto, 2015
  • Buenos Aires (AICA)
Miles de personas, en especial embarazadas o parejas con intenciones de tener un hijo o adoptarlo, acudieron hoy al santuario de San Ramón Nonato del barrio porteño de Vélez Sársfield, donde se realizó la fiesta grande de la vida por nacer. El templo de Cervantes 1150 recibió peticiones y agradecimientos de los devotos, en el marco de una jornada en la que hubo bendiciones, bautismos de niños y misas a cada hora. La fiesta en honor del santo protector de los no nacidos llevó por lema "San Ramón ayudanos a valorar el tesoro de la vida" y la misa de los Mensajes de la Vida fue presidida por el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Aurelio Poli.
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Miles de personas, en especial embarazadas o parejas con intenciones de tener un hijo o adoptarlo, acudieron hoy al santuario de San Ramón Nonato del barrio porteño de Vélez Sarsfield, donde se realizó la fiesta grande de la vida por nacer.

El templo de Cervantes 1150 recibió peticiones y agradecimientos de los devotos, en el marco de una jornada en la que hubo bendiciones, bautismos de niños y misas a cada hora.

La fiesta en honor del santo protector de los no nacidos llevó por lema "San Ramón ayudanos a valorar el tesoro de la vida".

Durante las ceremonias religiosas también se regalaron escarpines y se pidió a las futuras mamás que cuando nazcan sus bebés traigan otros para aquellas que están en la misma situación.

La misa de los Mensajes de la Vida fue presidida por el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Aurelio Poli, mientras que la de los obstetras y parteras fue celebrada por el presbítero Santiago Aduriz Berro, capellán del Hospital Pirovano.

A lo largo de la jornada el obispo auxiliar y vicario general de Buenos Aires, monseñor Joaquín Sucunza, presidirá la misa por el barrio; y el obispo auxiliar y vicario episcopal de Devoto, monseñor Juan Carlos Ares, la misa por las familias.

San Ramón Nonato es considerado uno de los "más preclaros" santos de la Orden de la Merced, que dedicó su vida a redimir cautivos cristianos en poder de los moros.

Fue extraído del vientre de su madre difunta, por lo que se le da el nombre de "nonato", y por su milagroso nacimiento se lo considera protector de las madres que están por dar a luz.

Fue encarcelado en África cuando se encontraba en misión de rescate de cautivos, y se le colocó un candado en los labios para que no pudiese predicar. Al ser liberado, el papa Gregorio IX lo designó cardenal y lo llamó a Roma.+