Martes 18 de enero de 2022

En Sumalao, monseñor Cargnello llamó a la unidad y la reconciliación de los argentinos

  • 24 de mayo, 2016
  • Sumalao (Salta)
Más de 35 mil personas participaron el domingo 22 de mayo de la fiesta grande en el santuario arquidiocesano del Señor de Sumalao, donde el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, presidió la misa central y bendijo los objetos religiosos de los peregrinos. "Hay que apostar por la amistad con Dios, apostar por una nación más fraterna, más justa y más solidaria, por un pueblo que dice la verdad, que trabaja sin mezquindades, que procura pensar en niños y jóvenes, que tiende la mano para que seamos capaces de mirarnos como hermanos y no como enemigos. Sumalao es una gran llamada a la unidad y la reconciliación", aseguró.
Doná a AICA.org
Más de 35 mil personas, según estimaciones de la Policía de Salta, participaron el domingo 22 de mayo de la fiesta grande en el santuario arquidiocesano del Señor de Sumalao, que llevó por lema "Compasivos y misericordiosos como el Padre vivamos la alegría del encuentro".

Se celebraron varias misas a lo largo del día, mientras que la celebración eucarística central fue presidida a las 10.30 por el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, y bendijo a los peregrinos que levantaban en sus manos estampitas, cuadros, imágenes, rosarios y crucifijos. Luego se llevó a cabo una procesión y el tradicional homenaje de los misachicos.

Los peregrinos llegaron de distintos puntos de la provincia de Salta, sobre todo del Valle de Lerma. Algunos caminaron toda la noche, pese a las bajas temperaturas, para llegar al santuario.

"Quizás tengamos odios, resentimientos, tristezas en el corazón, el peso de nuestras miserias. Dejemos que Cristo nos dé luz y fuerza. Sumalao siempre fue un lugar de encuentro: llegaban de otras provincias con mulas y bienes, era una zona de negocios. Y el Señor quiso quedarse aquí en su imagen para que sea siempre un lugar de encuentro entre hermanos", destacó.

Monseñor Cargnello planteó la necesidad de "hacer el negocio, no del dinero, sino del bien y del esfuerzo por vencer aquello que nos hace esclavos, como la violencia y el pecado".

"Hay que apostar por la amistad con Dios, apostar por una nación más fraterna, más justa y más solidaria, por un pueblo que dice la verdad, que trabaja sin mezquindades, que procura pensar en niños y jóvenes, que tiende la mano para que seamos capaces de mirarnos como hermanos y no como enemigos. Sumalao es una gran llamada a la unidad y la reconciliación", aseguró.+