Domingo 14 de agosto de 2022

El clero tucumano se pronunció ante el polifacético mal de la droga

  • 24 de junio, 2022
  • San Miguel de Tucumán (AICA)
El clero de la arquidiócesis de Tucumán se pronunció con un mensaje en el que plantea la urgencia en el abordaje del "polifacético mal de la droga" instalado de manera crónica en la sociedad.
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Mediante un comunicado, los sacerdotes de la arquidiócesis de Tucumán, junto con el arzobispo, monseñor Carlos Alberto Sánchez, y su obispo auxiliar, monseñor Roberto José Ferrari, se pronunciaron sobre el tráfico y consumo de drogas, considerando urgente abordar "el polifacético mal de la droga que se ha instalado de manera crónica en nuestra sociedad".

Como sacerdotes que acompañan el caminar del pueblo en distintos barrios y sectores de la sociedad, en especial junto a los más frágiles, los curas tucumanos advirtieron que, de un tiempo a esta parte, "en nuestros barrios y en la provincia en general, la presencia de la droga ha ido tomando una notoria centralidad".

"Hace unos años alertábamos sobre el crecimiento exponencial de la venta y consumo de drogas en nuestros barrios (Mensaje de junio de 2015). Lamentamos grandemente tener que reconocer que hoy toda la dinámica local del circuito de la droga parece ser parte constitutiva del paisaje barrial y de su cotidianeidad", alertaron.

"Las familias de los barrios más pobres, en particular las madres y abuelas, no encuentran ya los criterios de contención, guía y crianza de sus hijos y nietos", describen, al tiempo que reconocen "la amarga resignación y el acostumbramiento" que dominan a poblaciones enteras. "Porque en medio de la realidad históricamente dolorosa de la pobreza y la marginalidad, desde hace tiempo se ha introducido impunemente la dinámica destructiva de la distribución, venta y consumo de drogas, y esto pareciera invencible".

Asimismo, los sacerdotes consideran que "la crisis generalizada que ha traído la pandemia golpeó especialmente a los más pobres", al tiempo que admiten que los circuitos de la venta de drogas "ofrecen a algunos vecinos el acceso rápido a sumas de dinero que ni trabajando por meses de modo formal y bien remunerado lograrían obtener".

"Se ha vuelto alarmante la captación de niños y adolescentes para el funcionamiento de este comercio, generando así una cruel explotación infantil para fines delictivos. Nos duele ver niños de madres adictas que nacen con el síndrome de abstinencia y ya con graves problemas de salud que difícilmente se podrán sanar. Con un poco de agudeza en la mirada, se percibe el racimo de males que trae a un barrio este flagelo del tráfico ilegal de drogas: abusos complejos, violencias, trata, privación ilegítima de la libertad incluso a menores, muertes, suicidios etc. Preocupa aún más la naturalización de estos males".

"¡Cuánta necesidad de un mayor control y lucha contra el narcotráfico! ¡Cuánto nos falta para afrontar integralmente esta devastadora epidemia como sociedad!", exclaman. De no hacerlo, anticipan, "estaríamos tolerando o pactando con el tráfico y el consumo de drogas".

En ese sentido, realizan un llamamiento a las autoridades de los tres poderes del Estado, "que tienen como responsabilidad indelegable hacer cumplir las leyes y combatir el delito del tráfico de drogas". Y también a todos y cada uno desde su lugar de servicio y autoridad en nuestra sociedad: profesionales, educadores, miembros de los distintos credos, familias, instituciones civiles, etc. "Frente a esta realidad, no es justo ni humano mirar para otro lado o callar desde la indiferencia".

"Lo que se está haciendo nos da entusiasmo y esperanza; pero al mismo tiempo vemos que no alcanza, y eso nos angustia. Es urgente garantizar el acceso a los derechos básicos, especialmente de los más vulnerables; que se busquen y encuentren modos de abordar este polifacético mal que va empezando a hacerse crónico", insisten, haciéndose eco también del reciente pedido de numerosas organizaciones sociales de la provincia que se reunieron para reclamar la instrumentación de las medidas necesarias para cumplir con la declaración de la emergencia en salud mental y adicciones.

Finalmente, implorando la protección del Dios Providente y Nuestra Madre de la Merced, redentora de cautivos, alientan "a quienes en nuestras comunidades cristianas y en los diversos espacios de compromiso comunitario trabajan cada día con amor sincero y auténtico espíritu de servicio para contener y acompañar a los más afectados por estos males".

"Seguimos creyendo en el valor de las organizaciones de la sociedad civil, los movimientos populares, las instituciones de los barrios, en la fuerza de las religiones, la sana militancia política que busca el bien común y todos los lazos que podemos tejer y sostener artesanalmente unidos, para crear espacios sanos, amigables y fraternos en nuestros barrios", concluyen.

Firman la carta, con fecha 24 de junio de 2022, los sacerdotes de la Pastoral de Adicciones de la arquidiócesis de Tucumán y sus obispos, monseñor Carlos Alberto Sánchez, y monseñor Roberto José Ferrari.+

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