Martes 29 de noviembre de 2022

Conversión es "afrontar desde el Evangelio todas nuestras situaciones de vida"

  • 17 de febrero, 2018
  • Santa Fe
El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, reflexionó sobre el Evangelio correspondiente al primer domingo de Cuaresma. "Dios no crea robots, sino hombres y mujeres libres abiertos a la búsqueda de la verdad y con la responsabilidad de su libertad".
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Con el título "El tiempo se ha cumplido: conviértanse", el arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, compartió sus reflexiones sobre el Evangelio correspondiente al primer domingo de Cuaresma.

"El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio", citó el arzobispo en el comienzo de su reflexión, y explicó: "La referencia al tiempo es algo propio de nuestra fe, es en el tiempo concreto de la historia donde se nos revela Jesucristo, donde se juega y define nuestra vida. Al decirnos el ?tiempo se ha cumplido? nos está diciendo que ha habido un antes, una espera, que hoy se hace presente en su persona", explicó, y añadió que "hay un obrar de Dios en la historia, hay un camino y una esperanza".

"Lo primero que podemos ver es que la fe no nos aleja de la historia, sino que ella es el lugar donde Dios se nos ha manifestado y nos habla", reconoció el prelado, e identificó "un libro de la creación en la que Dios nos habla por medio de la naturaleza" y "un libro de su Palabra en la que él nos habla personalmente como a hombres libres, llamados a escucharlo y a decidirnos frente a él".

"Nada más ajeno a la fe, que se apoya en Jesucristo que nos habló, que una vida no abierta a la escucha de su Palabra y a dar una respuesta", advirtió monseñor Arancedo, y aclaró que "Dios no crea robots, sino hombres y mujeres libres abiertos a la búsqueda de la verdad y con la responsabilidad de su libertad".

"Debo decir que el Evangelio me ayudó a ser libre y a encontrar una meta, que es un camino que lo vivo en la esperanza de la fe, no digo que lo he alcanzado, como Pablo, pero me siento caminando con la certeza del peregrino. El cristiano es un buscador de Dios. La certeza de la fe, no nos exime de un peregrinaje con sus luces y sombras", continuó.

Finalmente, explicó que "la conversión es una actitud en la que participa nuestra inteligencia, nuestra voluntad y nuestros sentimientos" y consideró que "no se trata de algo parcial sino de un cambio que implica una nueva actitud para afrontar desde el Evangelio todas nuestras situaciones de vida".

"Cuando Jesucristo comienza a ser el centro de una vida todo comienza a tener una nueva dimensión y exigencia. Él no viene a ocupar el lugar de nadie, sí a iluminar el lugar de todos. Por ello, cuando alguien dice que se ha encontrado con Jesucristo y se aleja de sus seres queridos, familias, amistades, trabajo, hay que desconfiar si el encuentro es auténtico", concluyó.+

» Texto completo de la reflexión

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