Jueves 19 de mayo de 2022

Cardenal Poli: Santa Rosa nos muestra que sólo vale la pena gloriarse en el Señor

  • 1 de septiembre, 2016
  • Buenos Aires (AICA)
Con motivo de la fiesta de Santa Rosa de Lima, se celebró el 30 de agosto en la basílica y parroquia a ella dedicada en Buenos Aires, la misa en honor de la patrona de América y de las Filipinas, que fue presidida por el cardenal Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina. En su homilía, el purpurado destacó la figura de la Santa en la historia de la patria y la describió como "el ejemplo de desinterés y solidaridad que debía tener todo patriota para construir el bien común de la Nación".
Doná a AICA.org
La basílica de Santa Rosa de Lima, en el barrio porteño de Balvanera Sur, recibió durante la jornada del 30 de agosto a cientos de fieles que se acercaron a venerar a su santa patrona. A las 16, una procesión llevó sus reliquias, su imagen y las banderas de los países latinoamericanos por las calles. La comunidad peruana en Buenos Aires acompañó la caminata y las misas.

Finalizada la procesión, se entonaron en la basílica los himnos nacionales de la Argentina y del Perú, y a las 19 se celebró la Eucaristía, presidida por el cardenal Mario Aurelio Poli, quien destacó la importancia de Santa Rosa en la historia argentina y su intercesión en el camino de la Independencia del país.

"A la luz de su vida intensa y bella, Santa Rosa nos muestra que sólo vale la pena gloriarse en el Señor, quien todo lo puede. Esto es, gloriarse de tener a Dios como amigo íntimo y reconocer que todo lo recibimos de Él", manifestó el arzobispo, y pidió "que la ofrenda de amor nos contagie el modo de agradar a Dios en la vida cotidiana, al estilo de ?Rosita?".

El cardenal Poli recordó a la santa como una joven que "poco a poco fue distinguiéndose del común de los jóvenes de su época, ciertamente por los valores del espíritu, de la caridad y el servicio". "Su amor y asistencia a indios, negros y enfermos, y su delicada caridad para con los pobres en general, resumía para los congresales el ejemplo de desinterés y solidaridad que debía tener todo patriota para construir el bien común de la Nación", expresó.

El arzobispo resaltó también el camino a la santidad de Rosa, su encuentro con Dios: "Buscando su rostro en la oración, vistiendo el torso desnudo del Maestro en la cruz, con sus penitencias, ayunos y sacrificios, sirviéndolo en los pobres y enfermos", y aseguró que "Él la atrajo a su Reino por el camino seguro de la Gracia y ella respondió con todas las entrañas religiosas de su corazón joven, se dejó atraer por Dios, que esa es la santidad: una atracción predilecta de Dios".

Para finalizar, el cardenal invitó a los presentes a encomendarse a Santa Rosa de Lima: "Rosa de mi corazón, dejá caer sobre el pueblo que te eligió como patrona los pétalos de tus virtudes, las gracias que necesitamos para renovar la fe en Dios y la caridad que nos permita trabajar por un encuentro fraterno entre los argentinos".

Concelebraron los sacerdotes de la parroquia y otros sacerdotes allegados a la misma. Al finalizar la Eucaristía, el cardenal dio la bendición con un relicario que contiene las reliquias de cinco santos peruanos de la época virreinal: Santa Rosa de Lima, Santo Toribio de Mogrovejo, San Martín de Porres, San Francisco Solano y San Juan Macías.+

Homilía completa.