El vicario apostólico de Alepo, Mons. Hanna Jallouf, y el párroco latino de la ciudad, fray Bahjat, llamaron a los cristianos de Siria a reducir los miedos. Así, los animaron a "construir y no huir".
"Sería una pérdida trágica, no sólo para Siria sino para la estabilidad de la región y del mundo", reflexionó el presidente la Comece.
El organismo ecuménico con sede en Beirut pidió a la comunidad internacional "una intervención inmediata y una condena clara de los crímenes de guerra contra civiles".
En Ankawa, un suburbio de Erbil, en la región del Kurdistán iraquí, cristianos católicos, ortodoxos y asirios optaron por organizar juntos las celebraciones de la festividad del 14 de septiembre.