Con la colocación del brazo superior de la cruz de la Torre de Jesús, la basílica de Gaudí alcanzó su altura máxima con 172,5 metros, el edificio más alto de Barcelona.
El obispo dispuso que esté integrada por la parroquia Sagrada Familia y la catedral Nuestra Señora de la Asunción, junto con a la capilla del Santísimo Sacramento.
El arzobispo Jorge Lozano destacó que "terminamos este Año Santo, pero no terminamos con la misericordia de Dios", porque "el amor del Señor permanece para siempre", afirmó.
En el Ángelus dominical, el obispo de Roma recordó que la familia de Nazaret se convierte en "signo de esperanza y refugio", y advirtió sobre la presencia de los "Herodes" de la actualidad.