La jornada se presenta como una ocasión especial para que los catequistas se reúnan en comunión, compartan su alegría y renueven su esperanza en Cristo, quien es siempre el centro de su misión.
La jornada culminó con una emotiva celebración de envío, en la que los catequistas renovaron su compromiso de ser "portadores de agua viva" en sus comunidades.
La ceremonia de traslado e inhumación está prevista para el 23 de marzo, a las 10.30, en la parroquia Virgen de los Trabajadores (Oliden 4358, Villa Caraza - Lanús Oeste), donde enseñaba el Evangelio.
Organizada por el equipo diocesano para la Catequesis, los evangelizadores se reunieron para vivenciar un tiempo enriquecedor de formación, con temas de Eclesiología, Antropología y Sagrada Escritura.