El arzobispo cordobés ingresó a la residencia de Santa Marta en Roma para iniciar el aislamiento previo al cónclave, donde se elegirá al próximo Papa. Antes, envió un mensaje a la comunidad argentina.
"El gran protagonista aquí es el Espíritu Santo. Nuestra tarea es saber escucharlo", afirmó el arzobispo cordobés y uno de los cuatro purpurados electores argentino. Destaca el clima de esperanza.
"Esperemos que no haya un cambio brusco y que el sucesor tome su legado, más allá de su propia impronta", expresó el arzobispo de Córdoba. Es uno de los cuatro argentinos que votarán en el cónclave.
El Card.Rossi dispuso que el Pbro Munir Bracco se desempeñe como portavoz. También designó a Santiago Oliva al frente del organismo social. Melania Martínez, a cargo de la Oficina de Comunicación.