Con motivo de la inauguración del año judicial, el pontífice recordó el espíritu que impregnó la reforma del procedimiento de declaración de nulidad del matrimonio.
Francisco les pidió menos rigorismo y prejuicios a los auditores del Tribunal de la Rota Romana. Recordó también que la reforma pretende favorecer los juicios rápidos y no la nulidad de las uniones.
La Pastoral Familiar de la diócesis de San Isidro convocó a participar de la capacitación para el acompañamiento en los procesos de nulidad matrimonial, que comienza el 11 de agosto.
En la inauguración del año judicial de la Rota Romana, Francisco subrayó que es necesario un acercamiento sinodal en el trabajo de verificación y juicio.