El arzobispo de Córdoba reflexionó sobre la virtud de la mansedumbre, en contraste con una cultura que exalta la violencia como forma de poder.
En su homilía semanal, el arzobispo de Mendoza instó a ser como un buen samaritano "capaces de amarnos y de detenernos siempre que nos necesiten" y destacó el valor de la encíclica Fratelli tutti.
"Aprovechalo para descansar, compartir con los demás, recuperar la creatividad, cuidar la salud física y mental, y reconectar con la belleza del mundo es una elección sabia", planteó el arzobispo.
Durante los tradicionales tedeums por el 9 de Julio, diversos prelados argentinos instaron a las autoridades y a la ciudadanía a recuperar la dimensión ética y espiritual de la política.