Jueves 1 de diciembre de 2022

"Veo la situación del país con preocupación"

  • 13 de mayo, 2013
  • Villa María (Córdoba)
El obispo de Oberá, en la provincia de Misiones, monseñor Damián Bitar, se mostró preocupado por la situación social de la Argentina, aunque aseguró tener esperanza de un cambio gestado, entre otros factores, por la gracia que ha significado la elección del papa Francisco. Di­jo que la lle­ga­da del Pa­pa "sor­pren­de­ntemen­te re­no­vó" a muchos cristianos alejados de la fe. "In­cluso me he en­con­tra­do con tes­ti­mo­nios de gen­te ca­si no cre­yen­te que es­cu­cha a Fran­cis­co y tra­ta de apli­car esas pa­la­bras en la vi­da de la fa­mi­lia". 
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El obispo de Oberá, en la provincia de Misiones, monseñor Damián Bitar, se mostró preocupado por la situación social de la Argentina, aunque aseguró tener esperanza de un cambio gestado, entre otros factores, por la gracia que ha significado la elección del papa Francisco.

El prelado, oriundo de Arroyo Cabral, Córdoba, dialogó sobre su visión de la actualidad en una entrevista concedida a la prensa de Villa María, adonde volvió este domingo 5 de mayo para participar de la ordenación episcopal e inicio del ministerio episcopal de monseñor Samuel Jofré, sexto obispo de esta diócesis.

Monseñor Bitar señaló que los desafíos pastorales y sociales "son realmente arduos y hermosos". Indicó que en la diócesis de Oberá, creada en 2009, "los porcentajes de indigencia y pobreza son mucho mayores que los que se encuen­tran en otras zonas del país".

"En este sentido uno vive con mucha preocupación la cuestión social, el tema de la pobreza, las necesidades básicas, la vivienda, en especial porque hay muchas familias numerosas. Veo la situación del país con preocupación. También con esperanza, porque la Argentina ha pasado muchas situaciones y seguimos caminando", confesó.

Consultado sobre la tarea de los gobernantes, consideró que sería mejor contar con más diálogo y apertura: "Uno esti­ma que ha­cen to­do lo que pue­den. Me pa­re­ce que fal­ta más diá­lo­go de los go­ber­nan­tes con otros sec­to­res de la co­mu­ni­dad que pue­den apor­tar y su­ge­rir ideas pa­ra sa­lir de de­ter­mi­na­das emer­gen­cias que se tie­nen. Fal­ta más diá­lo­go y aper­tu­ra pa­ra que el par­ti­do gober­nan­te dia­lo­gue más con di­ver­sos sec­to­res".

El prelado también se mostró preocupado por el flagelo de la droga, que consideró unido al problema de la violencia y la falta de trabajo. "Se di­ce que a un mu­cha­cho que ca­yó en la dro­ga les es­pe­ra al­gu­nas de las tres C, se­gún di­cen los que tra­ba­jan con ellos: ca­lle, cár­cel o ce­men­te­rio", ad­vir­tió.

"Hay un mi­llón de jó­ve­nes que no tie­nen ni tra­ba­jo ni es­tu­dio en el país ?interpretó-. En las ciu­da­des grandes eso sig­ni­fi­ca, al no haber una fa­mi­lia só­li­da, la calle. Y la ca­lle no es bue­na es­cue­la".

Por otro la­do, di­jo que la lle­ga­da del pa­pa Fran­cis­co "sor­pren­de­ntemen­te re­no­vó" a muchos cristianos alejados de la fe y de la Iglesia, provocando el regreso de mu­cha gen­te a la co­mu­nión y a la mi­sa. "In­cluso me he en­con­tra­do con tes­ti­mo­nios de gen­te ca­si no cre­yen­te que es­cu­cha a Fran­cis­co, que tie­ne un len­gua­je muy cla­ro y cer­ca­no, y tra­ta de apli­car esas pa­la­bras en la vi­da de la fa­mi­lia". 

So­bre monseñor Jo­fré, opi­nó que "es in­te­re­san­te que sea un hom­bre jo­ven, de la pro­vin­cia de Cór­do­ba, con raí­ces en la re­gión y por lo que di­jo quie­re tra­ba­jar muy cer­ca de los sa­cer­do­tes: creo que se abre una lin­da eta­pa pa­ra la Dió­ce­sis co­mo se abrió pa­ra la Igle­sia con Fran­cis­co".

Monseñor Bitar fue elegido el 8 de octubre de 2008 obispo auxiliar de San Justo. El 8 de diciembre de ese año recibió la ordenación episcopal en la catedral de la Inmaculada Concepción de Villa María de manos de monseñor José Ángel Rovai, obispo de esa diócesis, y monseñor Carlos Baldomero Martini, obispo de San Justo, entre otros.

El 26 de octubre de 2010 fue trasladado a la recientemente creada diócesis de Oberá con motivo del fallecimiento de monseñor Víctor Selvino Arenhardt. Desde ese entonces es el encargado de dirigir una comunidad "con muy pocos sacerdotes nativos", según expresó, y con mayoría de misioneros extranjeros que colaboran con la tarea evangelizadora.

La diócesis se extiende en los departamentos misioneros de Oberá, Cainguás, Guaraní, San Javier y 25 de Mayo. Tiene una superficie de 8.717 kilómetros cuadrados y alrededor de 270.000 habitantes, de los que el 75 por ciento se definen católicos. Cuenta con 17 parroquias, 344 iglesias y capillas, 6 sacerdotes diocesanos, 20 sacerdotes religiosos, 25 diáconos permanentes, 5 seminaristas mayores, y 19 religiosas.+