Domingo 3 de julio de 2022

Una delegación informal ucraniana se reunió con Francisco en el Vaticano

  • 13 de junio, 2022
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
La reunión, de casi 2 horas de duración, tuvo lugar el pasado 8 de junio, se realizó gracias a la mediación de un pastor argentino, amigo personal del Papa.
Doná a AICA.org

Una delegación ucraniana informal de 4 personas se reunió con el papa Francisco el pasado 8 de junio, durante casi 2 horas, en la Casa Santa Marta. La reunión se realizó gracias a los esfuerzos del amigo personal del Papa, el pastor argentino Alejandro Rodríguez, quien lamentó que en la sociedad ucraniana algunas personas perciban “los pasos de Su Santidad de forma ambigua”, según testificaron los asistentes a la reunión. 

Participaron de la reunión Denys Kolada, consultor para el diálogo con las organizaciones de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana; el profesor Myroslaw Marynowycz, vicerrector de la Universidad Católica Ucraniana en Lviv; Yevhen Jakuszew de Mariupol y el compatriota del Santo Padre, el pastor Alejandro.

El profesor Marynowicz señaló que las conversaciones se realizaron con un espíritu de respeto, pero también muy abiertamente, entre otros temas se conversó sobre las razones de la actitud crítica de muchos ucranianos hacia la posición del Vaticano frente a la actual guerra ruso-ucraniana y sobre algunos pasos de solidaridad por parte del Papa.

Los invitados indicaron, por ejemplo, que "Rusia no solo dispara misiles sino también información falsa" y durante mucho tiempo se miró a Ucrania a través de lentes rusos, incluso aquí en el Vaticano, dijo Marynowycz.

Señaló que durante mucho tiempo "los ucranianos fueron una nación de oscuridad y hoy le pedimos al Papa que nos ayude a convertirnos en una nación de luz". “Nuestra nación no pudo ser el sujeto de su historia, pero ahora lucha por este derecho a un alto precio. Hasta ahora, otras naciones consideraban que los ucranianos eran problemáticos, por lo que hacemos un llamado al Papa para que vea que podemos ser parte de la solución a estos problemas, dijo el vicerrector de la Universidad de Lviv.

En su opinión, muchos europeos temerosos están cometiendo un gran error al querer liberar a los rusos de su responsabilidad, al echarle la culpa de la guerra a Putin. “Sí, oomo líder de ese país es culpable, pero los crímenes de guerra son cometidos por soldados rusos y la nación local, que en su mayoría aprueba esta guerra, también son responsable de ello”, explicó Marynowycz.

También anunció que los participantes de la reunión pidieron al Santo Padre que apoye el deseo de Ucrania de convertirse en miembro de pleno derecho de la Unión Europea, “ya que los ucranianos han demostrado con su sangre su fidelidad a los valores europeos”. El Papa les aseguró que hablaría de estos temas en su reunión (tuvo lugar el 10 de junio) con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Conociendo la sensibilidad del Papa con el suministro de armas a su país, los ucranianos recordaron que su patria fue la primera en renunciar a las armas nucleares, mientras que se suponía que Rusia garantizaría su seguridad e integridad territorial, pero de hecho salió en contra con la guerra. Para 2014, Ucrania había reducido sus tropas de medio millón a 150.000, pero eso sólo la perjudicó. Así que hoy tiene derecho a defenderse, a lo que el Papa respondió que toda nación y persona individual tiene derecho a la legítima defensa, de lo contrario sería un suicida.

Siempre según lo relatado por el profesor Marynowicz, la conversación también abordó, entre otras cosas, el caso de Mariupol y sus defensores como símbolo del sufrimiento de los ucranianos en esta guerra. “El Papa nos prometió que hará todo lo que esté a su alcance para ayudar a rescatar con éxito a los defensores atrapados en la ciudad”, escribió el profesor.

Sobre la respuesta del pontífice, que los escuchó atentamente, el profesor Marynowicz relató que “después de escuchar a sus invitados, Francisco enumeró todos sus pasos, partiendo de un deseo inequívoco de apoyar a los ucranianos, "víctimas de esta guerra cruel e injusta". Recordó en particular que inmediatamente después del estallido de la guerra, llamó al presidente Zelensky y luego habló con él dos veces más, fue a la embajada rusa en el Vaticano, "para llamar la atención del mundo de esta manera inusual" sobre la guerra. Quería ir a Moscú para hablar con Putin y pedirle que detuviera la guerra, "pero fue delicadamente rechazado". Recordó que en repetidas ocasiones recibió a niños ucranianos en el Vaticano y pidió a los italianos que sintieran la obligación moral de apoyar a las madres ucranianas que escaparon de la guerra, envió cardenales a Ucrania dos veces, no porque no quisiera ir allí él mismo”.

Refiriéndose a su posible viaje a Ucrania, Francisco comentó que lo deseaba mucho, pero el principal obstáculo en este camino ahora es su enfermedad en la rodilla, por lo que los médicos le prohíben estrictamente incluso pensar en cualquier viaje. Pero aseguró que en cuanto fuera posible viajar a Ucrania, vendría a Kiev, y no a la frontera con Ucrania, como le aconsejan algunos.

Al final de la conversación, también se planteó la cuestión de explicar la enseñanza católica sobre "guerra justa" y "paz justa". Los participantes de la audiencia expresaron el propósito de una presentación final sobre este tema, quizás en la forma de un documento especial de la Iglesia. El Santo Padre reconoció que este era un punto importante y estuvo de acuerdo en que se necesitaba tal claridad.

Al final, se dijeron dos oraciones: por la recuperación de Francisco lo antes posible, quien luego oró con todos por la paz en Ucrania.+