Martes 3 de agosto de 2021

Reclaman una solución política del conflicto en Siria

  • 2 de agosto, 2012
  • Roma (Italia) (AICA)
Miembros de la Comunidad de San Egidio reclamaron una solución política y no militar al conflicto en Siria, tras mantener en su sede de Roma encuentros con representantes de grupos opositores sirios, y pidieron que "la ONU sea el único sujeto internacional responsable de la coordinación de las ayudas humanitarias". "Hoy más que nunca, hace falta una salida política de la dramática situación en la que nos encontramos. Es la mejor manera de defender los ideales y de cumplir los objetivos de aquellos que arriesgan su vida por la libertad y la dignidad. Invitamos a nuestros conciudadanos del Ejército Sirio Libre, y a todos los que llevan armas, a participar en un proceso político para llegar a una Siria pacífica, segura y democrática", subrayaron en un comunicado. También hicieron un llamamiento a todos los sirios, particularmente a los jóvenes, recordando que "nuestro futuro lo construiremos con nuestras manos. Juntos podemos construir una Siria democrática, civil, pacificada, pluralista"
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Miembros de la Comunidad de San Egidio reclamaron una solución política y no militar al conflicto en Siria, tras mantener en su sede de Roma encuentros con representantes de grupos opositores sirios.

"Es importante destacar que se ha tratado de una iniciativa fundamentalmente política y no militar, como el único camino para contribuir a la salida del conflicto y evitar el aumento de las armas y de los choques. Estos encuentros se dieron en el marco de una larga amistad entre el mundo religioso y de la sociedad civil siria y la Comunidad de San Egidio, que remonta a 1986", explicaron.

Precisaron, además, que "en estas últimas semanas la Comunidad de San Egidio ha trabajado en pos de una incipiente unificación de la oposición siria, partiendo de la oposición interna. Hasta ahora todos los intentos de unificar a la oposición, aun los de la Liga Árabe, no han funcionado".

Asimismo, puntualizó que "la oposición parece encarnarse solamente en el Syrian National Council, que ha sido reconocido por Estados Unidos, Unión Europea, Golfo, y Turquía. Este grupo, que está en Estambul, está formado por exiliados, que piden la guerra contra Assad (han sido reconocidos por esto) y no representan prácticamente a nadie, ni siquiera al llamado Free Syrian Army que, por su parte, está formado por una pequeña franja de desertores del ex ejército regular, y por grupos de contrabandistas, combatientes libios, iraquíes, Al Quaeda, salafitas, etc."

"En pocas palabras: un buen caos, violento, que corre el riesgo de ser una nueva Bosnia o Irak. Y ya hay gran cantidad de víctimas. La iniciativa de la Comunidad de San Egidio es la primera que da voz a los sirios y dentro del país: es algo sobre lo cual construir", sintetizó.

El llamamiento desde Roma
La Comunidad de San Egidio hizo el siguiente llamamiento desde Roma:

1. Siria está viviendo la crisis más dramática de su historia. La decisión de una solución militar, que no tiene en cuenta las demandas de la revuelta de libertad y dignidad del pueblo sirio, ha llevado a la difusión de la violencia, a la pérdida de demasiadas vidas humanas y a destrucciones generalizadas.

2. Reunidos en Roma, en la Comunidad de San Egidio, miembros de distintos grupos de la oposición democrática siria, activa dentro y fuera del país, lanzamos este llamamiento al pueblo sirio, a todas las partes involucradas y a la comunidad internacional.

3. Somos distintos por opiniones y experiencias. Hemos luchado por la libertad, la dignidad, la democracia, los derechos humanos y para construir una Siria democrática, civil, segura para todos, sin miedo y sin opresión. Amamos Siria. Sabemos que Siria, lugar de convivencia de religiones y pueblos distintos, corre hoy un riesgo mortal que contamina la unidad del pueblo, sus derechos y la soberanía del Estado.

4. No somos neutrales. Somos parte del pueblo sirio que sufre por la opresión de la dictadura y su corrupción. Somos firmemente contrarios a cualquier tipo de discriminación de base confesional o étnica, venga de donde venga. Somos partidarios de una Siria de iguales para todos los ciudadanos. Queremos que Siria en el futuro se patria de todos, capaz de respetar la vida y la dignidad humana, en la justicia.

5. La solución militar tiene rehén al pueblo sirio y no ofrece una solución política capaz de dar respuesta a sus aspiraciones más profundas. La violencia lleva a creer que no hay alternativa a las armas. Pero las víctimas, los mártires, los heridos, los detenidos, los desaparecidos, la muchedumbre de refugiados en el exterior, nos piden que asumamos la responsabilidad de detener esta espiral de violencia. Nos comprometemos a ayudar toda forma de lucha política pacífica y de resistencia civil, y de favorecer una nueva etapa de encuentros y conferencias en el país.

6. ¡No es demasiado tarde para salvar a nuestro país! Aun reconociendo el derecho de los ciudadanos a la legítima defensa, afirmamos que las armas no son la solución. Hay que rechazar la violencia y el camino hacia la guerra civil porque ponen en peligro el Estado, la identidad y la soberanía nacional.

7. Hoy más que nunca, hace falta una salida política de la dramática situación en la que nos encontramos. Es la mejor manera de defender los ideales y de cumplir los objetivos de aquellos que arriesgan su vida por la libertad y la dignidad. Invitamos a nuestros conciudadanos del Ejército Sirio Libre, y a todos los que llevan armas, a participar en un proceso político para llegar a una Siria pacífica, segura y democrática.

8. No podemos aceptar que Siria se transforme en un teatro de choques regionales e internacionales. Creemos que la comunidad internacional tiene la fuerza y la capacidad necesarias para alcanzar un consenso que sea la base de una salida política de la actual dramática crisis, basada en la imposición del alto el fuego, la retirada de los destacamentos militares, la liberación de los detenidos y de los secuestrados, el retorno de los desplazados, la ayuda de emergencia a las víctimas, una verdadera negociación global sin exclusiones, que terminará con una verdadera reconciliación nacional basada en la justicia.

9. Pedimos que la ONU sea el único sujeto internacional responsable de la coordinación de las ayudas humanitarias para ayudar a los sirios necesitados dentro de la patria y en el extranjero.

10. Nos dirigimos con este llamamiento a todos los sirios y en particular a los jóvenes: nuestro futuro lo construiremos con nuestras manos. Juntos podemos construir una Siria democrática, civil, pacificada, pluralista. Nos dirigimos a todos aquellos que luchan por un cambio democrático en Siria, sean de la parte que sean: para poner en marcha un diálogo y una coordinación entre nosotros que lleve rápidamente a Siria a una fase transitoria hacia la democracia, sobre la base del pacto nacional común.

11. Damos las gracias a la Comunidad de San Egidio por el trabajo y el apoyo en la búsqueda de una solución para la crisis nacional siria, y le pedimos que continúe acompañando los esfuerzos y el trabajo que nos esperan.

Informes: www.santegidio.org .+