Domingo 14 de julio de 2024

Paraná celebró su XXIII Encuentro Arquidiosesano de Jesús Misericordioso

  • 24 de mayo, 2023
  • Cerrito (Entre Ríos)
El encuentro de los Grupos de la Divina Misericordia se llevó adelante en el colegio Nuestra Señora de Fátima de la localidad de Cerrito, con la asistencia de unos 200 participantes.
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La arquidiócesis de Paraná realizó, este sábado 20 de mayo, el XIII Encuentro Arquidiocesano de Jesús Misericordioso. La actividad tuvo lugar en el Colegio Nuestra Señora de Fátima de la localidad entrerriana de Cerrito (calle 25 de Mayo, N° 28), y contó con la presencia de alrededor de 200 devotos de la Divina Misericordia.

“Como coordinadora general de los grupos de la Divina Misericordia de la arquidiócesis de Paraná, me complace ver cómo su entusiasmo, compromiso y amor por la Divina Misericordia han sido el motor que impulsó el éxito de este encuentro”, destacó Lucy, una de las organizadoras, acerca de la jornada.

Durante el evento, hubo charlas y momentos de reflexión, además de un espacio de oración para meditar sobre la Pasión del Señor. El encuentro culminó con una misa celebrada por el arzobispo de Paraná, monseñor Juan Alberto Puiggari.

“En este día, hemos compartido momentos de profunda reflexión, oración y compañerismo. Hemos aprendido juntos sobre la misericordia infinita de nuestro amado Señor y cómo podemos aplicarla en nuestras vidas diarias. Han surgido amistades y conexiones que espero perduren en el tiempo, y cada uno de ustedes ha dejado una huella especial en este encuentro”, relató Lucy.

El presbítero Mario Gervasoni, asesor diocesano, también participó de la jornada, y explicó la labor de los grupos de Jesús Misericordioso: “Durante la semana se juntan para rezar, hacen un rato de oración y adoración. A su vez, esas personas tienen que volcarlo en obras de misericordia, mostrando el amor de Dios hacia los que lo necesitan”.

“Es un poquito llegar a quien no tiene ese consuelo. Y, a la vez, lo más fuerte de los grupos de la Divina Misericordia es rezar por los que van a morir en el día y que por ahí no tienen la posibilidad de un sacerdote que los confiese o los asista”, añadió.

El arzobispo de Paraná, por su parte, destacó que los miembros de estos grupos “viven heroicamente” y añadió que, como apóstoles de la Misericordia, “van a tener un lugar muy grande en la historia, porque con la oración silenciosa, la coronilla, están haciendo esta revolución de la ternura que nos pide el Papa Francisco”.

Finalmente, haciendo referencia a distintas revoluciones de la historia, que llevaron a los totalitarismos, concluyó: “Falta una revolución, que sólo la pueden hacer los que tienen fe: la revolución del amor, como lo hizo Jesús desde la Cruz”.+