Jueves 20 de enero de 2022

Monseñor Arancedo llamó a orientar la justicia a la reconciliación

  • 20 de abril, 2015
  • Pilar (Buenos Aires)
En la misa de apertura de la 109ª Asamblea Plenaria, que hasta el sábado se desarrolla en la casa de ejercicios El Cenáculo-La Montonera, de Pilar, el arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo, pidió orientar la justicia a la reconciliación para abrir el camino hacia "la concordia, la fraternidad y la amistad social, tan necesarias en la vida y el futuro de toda comunidad", y consideró que el Año Santo de la Misericordia convocado por el papa Francisco es un tiempo propicio para "despertar la conciencia a veces aletargada ante el drama de la pobreza, del pobre, del que sufre".
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El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo, pidió esta noche orientar la justicia a la reconciliación para abrir el camino hacia "la concordia, la fraternidad y la amistad social, tan necesarias en la vida y el futuro de toda comunidad", y consideró que el Año Santo de la Misericordia convocado por el papa Francisco es un tiempo propicio para "despertar la conciencia a veces aletargada ante el drama de la pobreza, del pobre, del que sufre".

El prelado santafesino presidió la misa de apertura de la 109ª Asamblea Plenaria del Episcopado en la casa de ejercicios El Cenáculo-La Montonera, de Pilar, donde un centenar de obispos debatirán hasta el sábado temas internos de la Iglesia.

Monseñor Arancedo destacó la importancia del Año Santo de la Misericordia convocado por el papa Francisco y recordó que el pontífice define la misericordia "como la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia".

"Esto nos compromete a ahondar en la ´vía de la misericordia´. El pretender siempre y solamente justicia nos puede hacer olvidar, agrega, que ella es el primer paso necesario e indispensable; pero la Iglesia necesita ir más lejos para alcanzar una meta más alta y más significativa. Desde el Evangelio hablamos del perdón y la reconciliación como expresión de ese amor misericordioso del Padre que conocimos en Jesucristo. Cuando la justicia se orienta a la reconciliación se abre al camino hacia la concordia, la fraternidad y la amistad social, tan necesarias en la vida y el futuro de toda comunidad", sostuvo.

Monseñor Arancedo aseguró que "frente a tantas situaciones de precariedad y sufrimiento el Papa nos manifiesta el deseo de que todo el pueblo cristiano reflexione en este jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales".

"El Año Santo es un tiempo oportuno para despertar la conciencia a veces aletargada ante el drama de la pobreza, del pobre, del que sufre", subrayó y agregó: "Es un desafío para entrar más de lleno en el corazón social del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina, los preferidos del Señor. Tenemos que vivir esta verdad del Evangelio con la libertad y la exigencia de una palabra, que nace en el amor de Dios y busca el bien integral del hombre".+

Texto completo de la homilía