Jueves 15 de abril de 2021

Mons. Stanovnik: "Hay que 'correr la piedra' de la indiferencia"

  • 5 de abril, 2021
  • Corrientes (AICA)
"La piedra que necesitamos que sea corrida es la falta de solidaridad frente a los alarmantes números de pobres e indigentes que crece continuamente", sostuvo el arzobispo en la vigilia pascual.
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El arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik OFMCap, presidió la misa de la vigilia pascual, en la que destacó que es la celebración más alegre de todas, porque "nuestra alegría y esperanza es Cristo resucitado, vencedor del pecado, de la muerte y de todo mal que amenaza nuestra existencia".

"La mayor prueba que atraviesa la condición humana es pasar de la muerte que produce el pecado a la vida de la gracia, de la incredulidad y la desconfianza, a la fe y la confianza. El pecado es alejamiento de Dios, ruptura de los vínculos con los demás y maltrato de la creación", advirtió.

"Superar esta prueba, 'correr esa piedra', no está en las manos de los hombres: nosotros no podemos darnos la vida, no somos dioses, somos creaturas. El poder de Dios que resucitó a Jesús, es quien corre la piedra, deja vacío el sepulcro y vencida la muerte. La mayor perversión en la que puede caer el ser humano es pretender ocupar el lugar de Dios, sepultándose en el pecado de la soberbia", sostuvo.

El arzobispo correntino afirmó que "la piedra que necesitamos que sea corrida es la piedra de la indiferencia y falta de solidaridad frente a los alarmantes números de pobres e indigentes que crece continuamente. Es una gran prueba que aún no enfrentamos debidamente".

"Sabemos que muchas cosas están mal y que se nos presentan como desafíos urgentes para cambiar, es decir, dejar atrás lo que nos deshumaniza y abrirnos con audacia hacia una convivencia en la que nos escuchemos, dialoguemos y respetemos más, para que todos tengan lo necesario y puedan vivir dignamente", agregó.

"La gran pregunta es cómo se supera una prueba de ese tamaño. Cómo se pasa de la “anormalidad de la pandemia” que nos aísla y separa, a una normalidad que nos una y fraternice. El mensaje más claro y contundente que nos trae la pasión, muerte y resurrección de Jesús es que solos no podemos salvarnos y que Él es el Salvador del Mundo; que el ser humano no puede darse la vida a sí mismo, y tampoco recuperarla si la pierde; que, gracias a Jesús, victorioso sobre la muerte y el mal, nosotros, unidos a Él por la fe y el amor, también podemos superar todas las pandemias que tienen el poder de destruirnos. Él es el fuego nuevo que purifica, la luz que ilumina el camino de la vida, el agua que nos trae la vida nueva. Por eso, la Pascua de Resurrección es un grito a la vida: ¡Aleluia, Cristo resucitó y nosotros resucitamos con Él!", reflexionó. 

Por último, monseñor Stanovnik compartió un texto "hermoso" de la santa Madre Teresa de Calcuta que ilumina con una sorprendente concreción la conducta de aquel que desea tomar en serio su vida cristiana: “Las personas son irrazonables, inconsecuentes y egoístas, ámalas de todos modos. Si haces el bien, te acusarán de tener oscuros motivos egoístas, haz el bien de todos modos. Si tienes éxito y te ganas amigos falsos y enemigos verdaderos, lucha de todos modos. El bien que hagas hoy será olvidado mañana, haz el bien de todos modos. La sinceridad y la franqueza te hacen vulnerable, sé sincero y franco de todos modos. Lo que has tardado años en construir puede ser destruido en una noche, construye de todos modos. Alguien que necesita ayuda de verdad puede atacarte si lo ayudas, ayúdale de todos modos. Da al mundo lo mejor que tienes y te golpearán a pesar de ello, da al mundo lo mejor que tienes de todos modos”.+

» Texto completo de la homilía