Jueves 2 de febrero de 2023

Mons. Rossi sobre el Adviento: "María nos enseña a ser misioneros"

  • 28 de noviembre, 2022
  • Córdoba (AICA)
"El tiempo de Adviento nos puede ayudar a disponer el corazón para que cada uno de nosotros, desde el lugar que el Señor nos ha puesto renovemos nuestro ser discípulos misioneros", indicó el arzobispo
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“El tiempo de Adviento nos puede ayudar a disponer el corazón para que cada uno de nosotros, desde el lugar que el Señor nos ha puesto renovemos nuestro ser discípulos misioneros”, indicó en una carta a la comunidad, el arzobispo de Córdoba, monseñor Ángel Sixto Rossi SJ, y señaló que “la Anunciación y la Visitación de la Virgen puede servirnos de escenario para esto”.

En ese sentido, el arzobispo cordobés destacó la actitud de María, quien “una vez que concibió a Jesús por obra del Espíritu Santo, ni se encerró ni se resguardó, sino que sintió un gran deseo de llevarlo a otros y lo hace presente mediante su presencia”. Así Jesús, la Palabra hecha carne, por mediación de María, pudo empezar a realizar su misión salvadora.

Monseñor Rossi también recordó que misionar es “ir al encuentro”, y haciendo suyas las palabras del papa Francisco, destacó que María, la mujer orante y trabajadora en Nazaret, también es “nuestra Señora de la prontitud, la que sale de su pueblo para auxiliar a los demás sin demora. Esta dinámica de ternura, de contemplar y caminar hacia los demás, es lo que hace de ella un modelo eclesial para la evangelización”.

“María es nuestra Maestra en esta tarea tan linda de hospedar a Jesús y de ir con él a visitar a los que Él quiere visitar”, detalló el arzobispo. “Ella entra en las casas, en las celdas de las cárceles, en las salas de hospital, en los asilos de ancianos, en las escuelas o en las clínicas de rehabilitación. En todas partes transmite el mismo mensaje: ¿No estoy aquí yo, que soy tu madre?”, compartió.

Resumiendo su mensaje para el Adviento misionero, monseñor Rossi expresó: “María nos enseña a ser misioneros e Isabel nos enseña a recibir con alegría la visita del Señor. Dos actitudes que vamos a necesitar: la iniciativa misionera y la acogida cordial, ir al encuentro y abrir puertas. Dos actitudes que seguramente también implicarán lucha interior, que serán tentadas, o por miedo, o por comodidad, o por sentirnos incapaces”.

“Que Jesús y la Virgen y los santazos y santazas de nuestra tierra, andariegos incansables, nos contagien el espíritu de discípulo y la fuerza misionera que necesitamos”, concluyó.+

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