Viernes 1 de julio de 2022

Mons. Mestre: "La felicidad puede ir de la mano del dolor y el sufrimiento"

  • 16 de febrero, 2022
  • Mar del Plata (Buenos Aires) (AICA)
El obispo reflexionó en tres puntitos sobre el llamado a la misión de apóstoles y la verdadera felicidad.
Doná a AICA.org

En la homilía de este domingo el obispo de Mar del Plata, monseñor Gabriel Antonio Mestre, reflexionó sobre el llamado a ser apóstoles y la felicidad que este implica. 
Para comenzar, monseñor Mestre se refirió al llamado a los apóstoles: “En esta elección tenemos que sentirnos profundamente identificados. Soy y somos los elegidos del Señor”. 

En ese sentido, profundizó: “No somos frutos del azar, no somos un gran conjunto de células, tampoco somos fruto de los avatares de nuestra buena o mala historia de vida personal y familiar. Dios nos pensó, nos llamó a la vida y a la existencia”. 

Así, invitó a “redescubrir esto en clave espiritual en el camino de la vida nos debe liberar de toda sensación de despersonalización, indiferencia o masificación tan presente en algunos espacios de nuestra cultura contemporánea. Dios nos elige asumiendo, respetando y purificando nuestra propia historia”.

Felices en el Señor

En ese punto señaló que “somos llamados y elegidos para ser felices. En el núcleo de las bienaventuranzas está el llamado a la santidad que consiste en ser felices poniendo nuestra confianza en Dios”, como señalan el salmo y la primera lectura. .

Pero advirtió que “la felicidad es más que un estado de ánimo, es más que algarabía o diversión, es más que expresión exterior. Ser felices en el Señor significa encontrar en Él y solo en Él la raíz profunda del sentido de nuestra vida”. Y detalló: “Esa raíz interior da sentido a todas las felicidades humanas e históricas que Dios y la vida nos regalan. Desde esa raíz las podemos disfrutar y potenciar en plenitud”. 

También señaló que “desde la felicidad en el Señor podremos purificar, transformar y dar sentido a los dolores y sufrimientos que son parte inexorable de la vida” porque en clave cristiana, “la felicidad puede ir de la mano del dolor y sufrimiento”. 

¡Ay de ustedes!

Por último, el prelado se refirió a que, la expresión ‘Ay’ “en este texto bíblico representa un sentimiento vivo de tristeza y muerte por lo que está aconteciendo. ¿Qué es lo que está aconteciendo? Es la situación de los ricos y satisfechos que no ponen en Dios su confianza y no han sido capaces de mirar en su entorno para socorrer al hermano pobre y necesitado”. 

Monseñor Mestre aclaró que esta expresión “Ay de ustedes”, Jesús se la dice “a los que cerrados en sí mismos no se abren al misterio de Dios y de los hermanos, los que viven en una constante autorreferencialidad, como nos recuerda tantas veces el papa Francisco”.

“Los que viven en esta situación, aunque rían y sean elogiados por el mundo están muertos en vida. Los ‘Ay’ terminan siendo el contenido de su existencia en contraposición a la felicidad a la que nos llama el Señor”, concluyó el obispo.+