Miércoles 12 de mayo de 2021

Mons. Martínez: "Muchos jóvenes responden al llamado porque creen en el amor"

  • 28 de abril, 2021
  • Posadas (Misiones) (AICA)
"Contemplar la imagen de San José nos ayudará a redescubrir que la experiencia vocacional nos demuestra que nuestra vida está cargada de sentido", afirmo el obispo de Posadas en su carta semanal.
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 Monseñor Juan Rubén Martínez, obispo de Posadas, invitó con el papa Francisco a contemplar la figura de San José y el sueño de la vocación, en su carta para el cuarto domingo de Pascua, llamado del Buen Pastor, en el que la Iglesia celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.

“San José no impactaba, tampoco poseía carismas particulares ni aparecía importante a la vista de los demás. (…) Dios ve el corazón y en san José reconoció un corazón de padre, capaz de dar y generar vida en lo cotidiano. Las vocaciones tienden a esto: a generar y regenerar la vida cada día. (…) Esto es lo que el sacerdocio y la vida consagrada necesitan, especialmente hoy, en tiempos marcados por la fragilidad y los sufrimientos causados también por la pandemia, que ha suscitado incertidumbre y miedo sobre el futuro y el mismo sentido de la vida”, subrayó citando el mensaje del pontífice para la jornada  por las vocaciones.

“La imagen de San José nos hace ver que solo desde la fe podemos tener una comprensión profunda de temas como la vida, la familia y el matrimonio, la Iglesia y su misión, el sacerdocio y el celibato”, afirmó monseñor Martínez.

El prelado también recordó que el celibato no es una mera imposición de la Iglesia, y que unirlo al ministerio sacerdotal es una opción evangélica, respaldada por la Palabra de Dios y el testimonio de santos y de hombres y mujeres que “trataron y tratan de donarlo todo en exclusividad a Dios y su pueblo”. 

Monseñor Martínez aseguró que “la sexualidad y la genitalidad son maravillosas y mucho más plenas, porque están ligadas al amor humano, y no sólo a una sexualidad liberada a los instintos que siempre deja a la persona sumergida en una profunda insatisfacción”. 

“La sexualidad es un vehículo que no sólo hace a la generosidad, sino que puede instrumentar la donación de la propia vida en el amor a los demás”, explicó, y amplió: esto es una sexualidad humanizada por “la inteligencia, la voluntad, la libertad y su capacidad de trascendencia”, por lo que “desde una antropología materialista, el matrimonio monogámico y el celibato serán considerados como algo antinatural”.

“El mismo Señor nos dijo que imploremos porque la mies o el trabajo es mucho y los operarios son pocos. Desde ya damos gracias a Dios porque Él sigue obrando el llamado y la respuesta de muchos jóvenes a consagrase a Dios y a sus hermanos. Responden al llamado porque creen en el Amor”, concluyó.+

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